Cruces en Sos del Rey Católico

En alguna otra ocasión hemos hablado en el blog de símbolos que tienen significados algo diferentes en función del contexto. Esta vez, nos centramos en el signo cristiano por excelencia, la cruz, y en los distintos mensajes que nos dan las grabadas en Sos del Rey Católico.

Cruces funerarias

Nos referimos en especial a las que encontramos en el túnel de la cripta. A veces incisas sencillas, a veces talladas, en total encontramos -al menos- 47 cruces (esas me han salido a mi contando varias veces). Dos pequeños apuntes antes de continuar: NO todas las cruces patadas medievales están relacionadas con los templarios, y no está nada claro que la que incluye la inscripción “STEFANIA” sea la tumba de la reina de Navarra que fomentó la construcción de San Esteban.

¿Qué nos dicen estas cruces? Marcan enterramientos, y -relacionadas directamente con la muerte de Cristo- simbolizan la esperanza en la resurrección y la vida eterna.

Los cementerios medievales cristianos estaban situados en el entorno de las iglesias y en el interior de las mismas, y es que la cercanía a un lugar sagrado en el reposo eterno ayudaba a salir del purgatorio y alcanzar el cielo. Fueron especialmente solicitadas las iglesias que albergaban reliquias de renombre, y son numerosos los testimonios de donaciones para asegurarse un, digamos, buen punto de partida en el camino al más allá.

Menos visibles, también serían cruces funerarias las grabadas en la parte inferior del exterior de los ábsides y, por supuesto, las de las dos estelas funerarias adosadas al muro de la iglesia que da a la Plaza del «Rechelao».

Cruces conversas

Como símbolo esencial del cristianismo, encontramos cruces que representan la fe adquirida, en lo que fue la judería medieval de Sos del Rey Católico. En el caso de las situadas en el cruce de las calles Mentidero y Martillo (A) y la de la casa de la calle Fernando el Católico justo en el arranque de Madrigal de las Altas Torres (B), la ubicación de las mismas es muy significativa: están colocadas en el lugar donde de ser una vivienda judía estaría el hueco para insertar la mezuzá.

“¿Qué es la mezuzá?” Literalmente “jamba”, es un pergamino en el que está escrito un fragmento del Deuteronomio, y en el reverso la palabra “Shadai”, uno de los nombres de Dios y que en hebrero se considera además el acrónimo de la frase Shomer dalet Israel (“El guardián de las puertas de Israel”). La cuestión es que ese pergamino, enrollado y metido en un tubito, se colocaba (y coloca) en la entrada de las casas judías, en la jamba derecha (también en ocasiones en el acceso a habitaciones interiores). Además de elemento protector, tiene la función de recordar la necesidad de seguir la Torá, la ley de Dios, siendo lo habitual tocarlo al entrar y salir de la vivienda, en ocasiones acompañando mentalmente el gesto con la frase “Dios cuidará mi salida y mi retorno ahora y por siempre”

El hueco donde colocar la mezuzá es uno de los poquísimos detalles que nos hacen ver en la actualidad que estamos ante una casa que fue habitada por judíos, y en Sos del Rey Católico son dos los ejemplos perfectos: uno situado en el número 1 de la calle Coliseo (C) y otro en la Plaza de la Sartén (D).

Si bien no en la jamba, en el barrio alto (especialmente en la calle Juana Enríquez) encontramos otras cruces grabadas en la zona de la puerta de acceso. La mayoría son cruces de curioso diseño, con travesaños en el brazo horizontal de la cruz, y colocadas sobre una base. Se asemejan (aunque con menos brazos) a las representaciones epigráficas de la menorá, el candelabro de los siete brazos que es uno de los objetos simbólicos y rituales esenciales de la religión judaica.

En el estudio que Emilio Fonseca hace de las cruces conversas de Galicia y norte de Portugal, denomina a este tipo “cruz de converso” o “cruz de sobremesa”. Respecto a que aparezcan en una misma vivienda varias cruces grabadas, una junto a otra, apunta que podría ser que cada nueva generación, al hacerse cargo de la casa, añadiera la suya propia para reafirmar la fe adquirida por sus antepasados.

Cruces de protección

Casa puesta, cruz a la puerta, dice un refrán. Contra peligros invisibles, reales como enfermedades o “discutibles” como maleficios, el ser humano ha buscado a lo largo de los siglos protección en los más diversos elementos y amuletos.

En el mundo cristiano, el anagrama IHS fue común en los siglos XVII y XVIII (hablamos de él aquí), pero tanto en la Edad Media como en la Edad Moderna, el símbolo esencial de protección fue la cruz.

En su momento hablamos de cómo encontrábamos cruces protectoras en puertas y ventanas de las casas, y desde entonces andábamos pensando… dado que el recinto medieval de Sos está bien delimitado por la muralla y los portales, ¿no sería lógico pensar que junto a las puertas que protegían de peligros visibles se colocaran cruces que hicieran lo propio con los invisibles? Demos una vuelta y veámoslo.

A los cambios y destrucciones medievales y durante la Guerra de la Independencia, hay que sumar las variaciones fruto del día a día y las rehabilitaciones de mediados del siglo XX. De hecho, diría que para detectar los portales “más originales”, a los huecos para los goznes de las puertas y los agujeros para las trancas que las bloquearían, podemos añadir la presencia de cruces grabadas en ellos. Las hemos encontrado en el Portal de la Reina (A), el Portal de Levante (B) y el Portal de Jaca (C, especialmente encantadora la que está en el interior del arco, que serían cuatro cruces en una).

No hemos detectado cruces en los portales de Sangüesa, Mudo, Uncastillo ni Zaragoza. Pero, dado que lo habitual era reutilizar el material en otras construcciones, podría ser que en la casa que los Artieda construyeron junto al portal de Zaragoza (hoy en día, un precioso hotel) se reutilizaran piedras de ese acceso. En concreto, una de las que en la actualidad enmarca la gran cristalera que da a la calle Fernando el Católico, tiene una preciosa cruz grabada que bien pudiera proceder del portal original (junto a ella, dos agujeros tapados que en su momento formarían un hueco en la piedra para poder atar las caballerías).

Como veis, Sos del Rey Católico está plagado de cruces, con matices diferentes en su mensaje. Por si fuera poco, las fiestas patronales de la villa eran el día 14 de septiembre, ¡día de la Exaltación de la Santa Cruz!.