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Se oscureció el sol un 99.995%

Ya sabréis que…

En 2004 descubrimos el testimonio de un eclipse solar medieval en el soportal de la plaza de la villa, leyendo el texto de la dovela girada: Anno domini M CCC : L : IIII XVII die septembris : hora prima obscura uit sol; “En la hora prima del 17 de septiembre del año de Nuestro Señor Jesucristo de 1354, se oscureció el sol” (publicado por Julio Torres y Loli Ibáñez).

En 2016 sirvió de base para que Mª José Martínez Usó y Francisco J. Marco Castillo cambiaran los datos sobre la rotación de la tierra en la Edad Media.

Que bajo la dovela con la inscripción, otra parece reflejar el mismo acontecimiento con pictogramas (en el siglo XIV, pocas eran las personas que sabían leer, así que tiene todo el sentido el mundo)

Este pasado 12 de agosto otro eclipse oscureció el sol de Sos del Rey Católico. Ese día, el ayuntamiento inauguró un monolito conmemorativo.

 

 

El monolito me gusta, pero me parecía curioso hacer un testimonio de este eclipse, “al estilo del siglo XXI”, con la información de la que disponemos. Pensaba que al no estar en la franja de totalidad, a nivel de huéspedes no nos iba a influir, pero han sido numerosos los visitantes extranjeros que en el camino de ida o vuelta en buscar de ese momento sobrecogedor, han decidido pasar unos días con nosotros. Total, que esos ingresos extra que no esperaba, los he invertido en crear una pieza de bronce testimonial, que hemos colocado en el arco que está en la planta baja de Ruta del Tiempo, en la Tienda Museo, en el arco que continua los del soportal de la plaza.

¿Cómo testimoniarán los sosienses el que verán el 17 de noviembre del año 2180? ¿Cómo habrá evolucionado la ciencia en más de un siglo? Espero que se acuerden de los que en el 2026 nos maravillamos y de los que en 1354 se aterraron.

Portada de San Esteban en 3D (Sos del Rey Católico)

Si me conoces o nos sigues en el blog o redes sociales, ya sabes que descubrí hace poco la creación de modelos 3D a partir de fotografías, y que me estoy volcando en aprender y mejorar. La herramienta me parece fabulosa para difundir el patrimonio, para darlo a conocer, e incluso en el proceso de investigación. Como es un camino por el que quiero seguir, he decidido empezar a organizar un poco los trabajos antes de que el número aumente y me abrume.

Aquí tienes una imagen interactiva de la portada de la iglesia de San Esteban de Sos del Rey Católico. Notarás que algunas de las figuras románicas no están con un tono suavizado… al hacer clic en ellas se abrirá una ventana con su modelo en 3D (publicado en Sketchfab).

¡Esta entrada se irá actualizando conforme consiga realizar los modelos fotogramétricos de más figuras!

Canela en rama

La expresión canela en rama o canela fina hace referencia a que algo es excepcional, y para excepcional… ¡la portada románica de San Esteban en Sos del Rey Católico!

Hoy os propongo fijarnos en el capitel situado a la izquierda de la entrada, sobre San Juan Evangelista. Tradicionalmente, la lectura de este capitel indica la presencia de un hombre con una piedra que va a tirar a un ave, entre hojas de acanto.

Sobre la simbología vegetal, la tesis doctoral de Ana María Quiñones Costa es una fuente extraordinaria. En el arte clásico, por su utilización en el arte funerario, parece estar ligado a la idea de inmortalidad, y en el cristianismo, poniendo el foco en las pequeñas espinas de la planta, se relaciona con el sufrimiento del hombre por el pecado cometido. Apunta como conclusión la unión de ambos conceptos en la interpretación de las hojas de acanto: la capacidad de regeneración del hombre, la inmortalidad del alma.

La personita que parece que surfea sobre las hojas de acanto se apoya en una de las volutas, es decir, no lleva una piedra (o de llevarla, sería en la mano izquierda que no se conserva). Algo significativo es que esté descalzo, algo que en nuestra portada ocurre con los ángeles (no hay rastro de alas en el capitel), bebés y almas. No está desnudo, sino que lleva una especie de toga, casi como si las hojas le envolvieran.

Entre el acanto, el que esté descalzo y el ave, la interpretación que apunté en el libro sobre el bestiario iba encaminada a las almas que buscan elevarse al Paraíso.

No descarto esa lectura simbólica, pero el origen iconográfico bien pudiera estar en una de esas “leyendas” de los bestiarios medievales que he descubierto gracias a Esperanza Aragonés: el pájaro canela.

Hoy en día encontramos canela en cualquier supermercado, pero en la Edad Media las especias eran más valiosas del oro, y era lógico ocultar su origen real para monopolizar los mercados. Así surgen teorías como la del pájaro canela, el cinnamolgus, que construye su nido en los árboles más altos, utilizando cortezas del árbol de la canela, que trae desde lugares desconocidos. Para conseguir la canela (o al propio pájaro, según San Isidoro de León), al no poder subir hasta lo alto del árbol, los hombres lanzan plomos, piedras, para derribarlo.

Y aún nos falta lo mejor.

¿Conoces al ave fénix que renace de sus cenizas? Seguro que sí, ya era un animal mitológico bastante popular, y gracias a Harry Potter se ha hecho aún más universal. Para el cristianismo es un esencialmente un símbolo de la resurrección de Cristo. Pues bien, cuando a los 500 años llega el momento de su muerte y renacer, el fénix llena sus alas de aromas agradables y se dirige al ara del sacrificio en Heliópolis. En una de las versiones del Fisiólogo se llega a especificar que trae bajo las alas canela perfumada y otras especias (que esencial es el libro de Ignacio Malaxecheverría para conocer los bestiarios medievales). Así, se establece un vínculo iconográfico y simbólico entre ambos animales.

Analizando las otras aves de la portada, no llegaba a atinar si la representada en el capitel era un águila, una paloma… ¡y era un pájaro canela/ave fénix!

Monje o rey

La estatua columna situada en el exterior de la zona derecha de la portada románica de la iglesia de San Esteban (Sos del Rey Católico), tradicionalmente se ha identificado como el monje Pelayo, quien descubrió la sepultura del Apóstol Santiago, esencialmente por la inscripción de su pecho: PELAYO

Pero hace poco encontré una teoría que lo identificaba como el Rey Pelayo, primer monarca del reino de Asturias. Poner en duda cuestiones “sabidas” es lo que hace avanzar el conocimiento, así que he decidido dedicar un poco de tiempo a valorar esta teoría, sin aceptarla o desecharla a priori.

A favor de identificarlo como rey:

Ubicación: las estatuas columna de la zona de la izquierda representan tres personajes religiosos (San Vicente o San Lorenzo, obispo y San Juan Evangelista), y a la derecha, Pelayo comparte el espacio con el Rey David y la Reina Estefanía. El que a un lado las estatuas columna representen el poder espiritual y al otro el poder terrenal iría muy acorde con otros “diálogos” detectados en la portada medieval.

Cuchillo: la figura lleva al cinto un puñal o cuchillo, algo en principio “poco monjil” (el detalle del cordel o cinturón es una delicia, por cierto)

A favor de identificarlo como monje:

Postura: tanto el Rey David de la estatua columna como el situado entre las estatuas columnas de la izquierda (lo presentamos aquí) tienen las piernas cruzadas, gesto que a partir de la segunda mitad del siglo XII es un gesto cada vez más frecuente en figuras de personajes de autoridad (los estudios de François Garnier son una joya para poder detectar estos detalles)

-Tocado: tanto el rey David como la reina Estefanía presentan el arranque de lo que sería una corona real (aunque tal ves no fueran de estilo radiante, con punta, sino más bien con forma de cinta). Pelayo conserva su cabeza intacta (casi inaudito en la portada), así que no hay dudas de que no lleva ningún tipo de tocado.

La barbita y media melena lo distingue de algunos personajes religiosos de las estatuas columnas de la izquierda, pero hay que recordar que el monje Pelayo era un ermitaño que vivía en el bosque Libredón. Además, si vives en un bosque, tener un cuchillo o puñal me parece algo bastante necesario.

Ropajes: hay muchas cosas que me fascinan de la portada, por ejemplo, los detalles de la vestimenta del rey David y la reina Estefanía. Esos intrincados grabados que muestran la elegancia y calidad de los ropajes (¡ojalá saber cómo eran cuando la portada estaba policromada!). Sin embargo, la saya del monje Pelayo es lisa, muy básica.

En definitiva, ¿monje o rey? Yo sigo apostando por identificarlo como el Monje Pelayo, pero ha sido estupendo analizar la posibilidad de que fuera el rey astur.