Tres lugares con tres nombres

Los nombres son importantes, dicen que el de una persona marca en cierta medida su carácter. En el caso de las palabras que utilizamos para designar lugares, siempre aportan información sobre origen o historia, aunque no siempre seamos capaces de captarla.

Si el nombre del lugar incluye un nombre de persona, instantáneamente pensaremos que algo tuvo que ver con el devenir de esa población. En el caso de Sos, es evidente a cualquiera que llegue la vinculación con Fernando el Católico, en el nombre de la calle principal y ¡en el del propio pueblo! (Sos del Rey Católico)

Pero igual que una persona puede cambiarse su nombre (tengo una amiga cuyo segundo nombre era “Margarita”, algo que descubrimos cuando fue al registro a quitárselo), también lo pueden hacer las calles y poblaciones. ¿Los motivos? Diversos.

En el caso de Sos del Rey Católico hay tres lugares que están juntos, y los tres han tenido -al menos- tres nombres distintos a lo largo del tiempo. Me resulta muy curioso, ¡espero que a ti también!

Calle Juana Enríquez
Una de las cuestas más pronunciadas de Sos, la que sube a la judería medieval, lleva desde hace pocos años (creo que desde el 2014) el nombre de la madre de Fernando II de Aragón. Esa calle fue llamada en otros momentos c/ Norte y c/ San Luis.

Calle Juan II de Aragón
Se le cambió por última vez el nombre a la vez que a la anterior. Antes, era la c/ Pons Sorolla, en recuerdo del arquitecto que tanto papel jugó en la rehabilitación del pueblo. Anteriormente, la calle era conocida como c/ Maya.

Portal de la Reina
Es posible que si preguntas a alguien de Sos por este portal le notes la duda en la cara, y es que para muchos siempre será el Portal de Maya (llamado así por el nombre anterior de la calle que en él desemboca). Pero antes incluso, tuvo otro nombre. En algos materiales se lo denomina Portal de la Fuente Alta, ya que de allí surgía el camino que llevaba a dicha fuente, ya desaparecida.

¿Cómo es tu alma?

En el arte cristiano el alma tiene una forma corpórea, es una representación de la persona que la albergaba. Así, en las escenas de bienaventurados y condenados, lo que vemos representadas son “personas” que han ido al cielo o al infierno. Pero, ¿cómo ha llegado allí el alma?

En los sepulcros medievales es frecuente la representación de la elevación del alma (elevatio animae), en la que dos ángeles llevan el alma del difunto (representado como adulto o como niño) hacia el cielo. Y andaba yo de vacaciones en León, fijándome en ese detalle de los sepulcros del interior de la catedral, cuando recordé una de las piezas de la portada de San Esteban, situada en la arquivolta interior, la sexta empezando a contar desde la izquierda del espectador.

Estas semanas, en las que invertí algún tiempo en revisar fotografías de las escapadas pasadas, lo volví a recordar, así que ¡manos al teclado!

Elevación del alma

A pesar de que los pobres han perdido la cabeza, se distingue claramente a dos ángeles. Ambos se dirigen a una figura central, desmadejada, a la que ayudan a incorporarse.

DetalleMe despista el que la figura desmadejada se agarre de uno de los ángeles. Y aunque no es la manera habitual de representar la elevatio animae en el arte medieval, he encontrado una composición similar en el monumento funerario de Margarita de Brabante (obra de Pisano, en Génova, comienzos del siglo XIV). Está incompleta, por lo que el detalle de agarrarse o no se pierde. Nuestra  imagen está en la portada, no en un sepulcro, pero… ¿qué otra cosa podría ser?

Y se vieron las estrellas

Como ya sabrás, en Sos del Rey Católico tenemos grabado en piedra el testimonio de un eclipse solar medieval, ocurrido el 17 de septiembre de 1354 (y si no lo sabías, mira aquí). Lo que dice el texto es:

Anno domini M CCC : L : IIII XVII die septembris : hora prima obscura uit sol
«En la hora prima del 17 de septiembre del año de Nuestro Señor Jesucristo de 1354, se oscureció el sol»

inscripcion-soportal-plaza

Pero, ¿qué tipo de eclipse fue? Un eclipse de sol puede ser parcial, anular o total. Cuando Mª José y Paco estaban estudiándolo para hacer los cálculos sobre la rotación de la tierra, me contaron que partían de la premisa de que había sido un eclipse solar total por el se oscureció el sol, aunque no hubiera en el texto una coletilla habitual en estos testimonios antiguos: y se vieron las estrellas.

Vamos a fijarnos ahora en la dovela del soportal de la plaza que está justo debajo de la que conserva la inscripción. Y a partir de aquí, querido lector, cárgate de escepticismo. Porque uno de los grandes errores en investigación es dejarnos llevar por nuestras ideas preconcebidas,  ver aquello que queremos ver y que se ajusta a las teorías que ya tenemos en mente. Dicho esto. ¿Qué vemos?

dibujo-grabado-soportal

detalle-luna-y-estrellaso El esbozo de una figura de cuerpo entero, de frente, que parece estar sentada (¿representación de divinidad?)
o Luna
o Marcas de forma rectangular, profundas, que podrían representar estrellas
o Posible inicio de grabado de letra

 

Además de rayajos contemporáneos hay algún trazo más que no me llevan a nada reconocible.
¿Podemos asegurar que estos trazos daten de la misma época que la inscripción? Yo no.

¿Tiene sentido que en una sociedad poco alfabetizada además (o incluso antes) de dejar un testimonio epigráfico se dejara uno pictórico? Tiene sentido.

Sobre todo hay dos detalles que me “molestan”. La orientación del dibujo. Y el que aparezca la luna, ya que para que ocurra un eclipse ha de estar alineada entre la tierra y el sol, de manera que desde la tierra no la veríamos (sería una luna nueva, donde la cara iluminada por el sol es la opuesta a la que vemos).

¿Será este tosco dibujo una representación del eclipse vivido en Sos en la Edad Media? ¡Ojalá! O más bien, ¡ojalá pudiéramos estar más seguros de que es así!

luna-y-estrellas

Hogar, dulce (y seguro) hogar

Necesitamos sentirnos seguros. Construimos casas donde resguardarnos de las inclemencias del tiempo, y cerramos puertas y ventanas para evitar la llegada indeseada de intrusos (humanos o animales). Hoy por hoy, esto parece ser suficiente, y si no, contratamos un sistema de seguridad.

Pero en el pasado otros eran los peligros y amenazas a los que además había que hacer frente. El demonio, las brujas, seres malignos que traían enfermedades a humanos y animales… ¿cómo defenderse de ello? Amuletos personales hay (y habrá) en todas las épocas y culturas, ¿y para la casa? ¡también!

En pleno siglo XXI se siguen utilizando elementos protectores del hogar, aunque se haya perdido su significado original. Tan sólo dos ejemplos: los eguzkilores que se clavan en las puertas de las casa del Pirineo (y en el acceso a Ruta del Tiempo, así que podéis venir tranquilos), y las palmas bendecidas el domingo de ramos que se colocan en las ventanas de las viviendas.

En nuestra cultura, el signo más elemental de protección es la cruz, que en puertas (y ventanas) detendría la entrada del mal en la casa. Pero cuidado, no todas las cruces que vemos grabadas en Sos del Rey Católico tendrían esa función. Las que encontramos en la judería medieval están más bien relacionadas con la conversión al cristianismo (en otra ocasión profundizaremos en ello).

En los siglos XVII y XVIII se pusieron de “moda” los anagramas protectores, y en Sos son bastante abundantes. Seguro que te has fijado en alguno, ¿has visto grabada en la entrada de alguna casa las siglas IHS?. A eso nos referimos.

Las siglas son en origen una abreviatura del nombre griego de Jesús, ΙΗΣΟΥΣ. A partir del siglo XII, con la idea de Jesús como representación de la divinidad en sí mismo, el IHS empezó a popularizarse como cristograma y símbolo.

Tendemos a asociarlo a los jesuitas, ya que San Ignacio de Loyola lo adoptó como sello, pero es un anagrama mucho más general, símbolo del cristianismo utilizado como herramienta de protección frente al mal.

Aunque me he dado un buen paseo, estoy segura de que no habré localizado todos. A continuación, algunos de los anagramas protectores situados en las casas de Sos del Rey Católico*. Gran parte de ellos se encuentran en la clave del arco de entrada a la vivienda, en ocasiones enmarcados en un rombo.

Como curiosidad, buscando información para esta entrada, vi que otro símbolo tenía la misma finalidad que estos anagramas, la flor o rosa hexapétala (de seis pétalos). En Sos al menos hay una, preciosa, en la entrada de la primera casa de la calle del Mudo.

flor-hexapetala

*Como nos centramos en viviendas, omitimos el IHS que se encuentra en la lonja y los anagramas que coronan las frases bíblicas grabadas en el Ayuntamiento y la iglesia de San Esteban (IHS y AV (Ave María)).

¡Feliz noche de Reyes!

¿Sabías que en la portada románica de San Esteban tenemos representada la Epifanía?

epifania deble

La pieza está en el lateral izquierdo (ya os hablamos de las que hay en el lateral derecho aquí). Cuando hacía visitas guiadas por Sos del Rey Católico, me encantaba explicarla sobre todo a escolares. En cuanto les empezabas a indicar lo que se veía en la imagen, ¡en seguida adivinaban a qué hacía referencia! Y es que, ¿qué niño no conoce a los Reyes Magos? 🙂

¿Conoces a…

…el monje Pelayo? En la portada románica de San Esteban, la estatua-columna del extremo derecho, es un monje/ermitaño muy fácil de reconocer, ¡y es que en el pecho lleva grabado su nombre! “Pelay”¿No sabes quién es? Te cuento.

pelayo-en-portadaÉrase una vez, hace mucho tiempo (allá por el año 813), que en el precioso bosque de Libredón vivía un ermitaño llamado Pelayo. Tranquila y apaciblemente transcurría su existencia, hasta que una noche vio un misterioso resplandor en uno de los montículos del bosque. Pensó que podría haber sido su imaginación (o producto de algún fruto que había comido ese día), pero las luces se repitieron la siguiente noche, y la siguiente, y la siguiente… siempre en el mismo lugar.

¿Qué hacer? Decidió contar lo que ocurría al obispo Teodomiro, quien al principio también creyó que el ermitaño se había liado al elegir las bayas para el almuerzo (esto no lo dicen las crónicas, pero seguro que es lo que pensó). ¡Ver para creer! Ante la insistencia de Pelayo, el obispo –con su séquito, sólo por si acaso- le acompañó a su refugio y él mismo pudo ver las extrañas luces.

Se acercaron al montículo en cuestión y allí, entre la vegetación del bosque, descubrieron un sepulcro de piedra en el que reposaban tres cuerpos: el apóstol Santiago y dos de sus discípulos (Teodoro y Atanasio). Alguna versión de esta historia asegura que lo que encontraron fue un cuerpo decapitado con la cabeza bajo el brazo. Der ser así, seguro que fue “más sencillo” identificarlo con Santiago el Mayor.

arqueta-stiagoEl obispo comunicó el hallazgo al rey Alfonso II de Asturias, quien ordenó la construcción de una capilla en el lugar del descubrimiento. Y ya sabes cómo continúa la historia… empezaron a llegar cada vez más peregrinos, la capilla fue sustituida por una iglesia, siguieron llegando peregrinos, y en el año 1075 comenzó a construirse la catedral de Santiago de Compostela.

¡Feliz día de Santiago!

¿Qué celebramos?

Generalmente, para ir desentrañando las imágenes de la portada románica de San Esteban, funciono así: me fijo en una pieza, la fotografío (si puedo, desde distintos ángulos), anoto qué es lo que veo, y me pongo a rastrear libros e imágenes para averiguar a qué puede hacer referencia.

Pero con esta imagen el proceso ha sido diferente. La encontré en el libro iconografía musical del románico aragonés. No indicaba posición (tan sólo arquivolta central), y a pesar de que con la explicación estaba publicada la imagen, la verdad es que tardé un buen rato en localizarla. De hecho, dado el estado de conservación de la dovela, me parece un milagro que Pedro Calahorra, Joaquín Lacasta y Álvaro Zaldívar Gracia hayan logrado identificar la escena.

dovela-musicos00Esta es la 8º dovela (contando desde la izquierda) de la arquivolta central. En ella hay tres figuras (no dos). La de la izquierda es la más deteriorada de todas. El libro apunta que, por el ropaje, tanto la central como la de la derecha serían mujeres. La central tañe un laud corto o mandora (también conocida como “guitarra morisca”), y aunque no lo concreta el texto, la de la derecha parece llevar un instrumento de percusión (pandereta o similar).

No ves nada. Lo imagino. A ver si así es más fácil: a la izquierda, mandora. A la derecha, miniatura en la que músico toca laud, de las Cántigas de Alfonso X. Me sigue pareciendo increíble que lo localizaran en la portada.

dovela-musicos01Variarán las maneras, pero en todas las culturas y épocas se usan la música y el baile para celebrar acontecimientos. Rastreando imágenes «similares» a la de Sos, encontré esta miniatura del Hagadá Dorado (Barcelona, c. 1320) en la que Miriam y las mujeres hebreas celebran haber cruzado el mar Rojo en el éxodo (ya sabes, Moisés abriendo las aguas…).

dovela-musicos02Busca cualquier motivo, pon música que te guste, ¡y échate a bailar!

Rechelao

Me encantan las palabras. Y en Sos del Rey Católico hay un lugar llamado tradicionalmente de una manera fascinante. A la explanada que se encuentra frente a la portada de la iglesia de San Esteban, se le denomina rechelao. Porque allí uno se queda “más que frío”, “más que helado”, se queda “rehelado”.

La verdad es que es poco habitual que las portadas de las iglesias románicas estén orientadas al norte, como en nuestro caso (no voy a entrar en si ese fue su emplazamiento original o no, yo creo que sí), aunque también pudiera ser que la palabra haga en parte referencia a que esa explanada formaba parte del cementerio adyacente a la iglesia.

Sea como sea, ¡es uno de mis rincones preferidos de Sos del Rey Católico! ¡Ah! Y si quieres disfrutarlo con la torre tejida de fondo, ¡date prisa!, se desmontará el 9 de julio.

¿El tamaño importa?

A veces, al pasear por Sos del Rey Católico, me encuentro con algún visitante exclamando extrañado “¿esto es una plaza?”. También me ocurre con frecuencia que, estando en la Tienda Museo, me preguntan por la Plaza Mayor, y al decirles que estamos en ella, que es la Plaza de la Villa, responden “¡pensaba que iba a ser más grande!”

Claro, si nos atenemos a la definición de “plaza” de la RAE:

Plaza: del lat. vulg. *plattĕa, este del lat. platĕa, y este del gr. πλατεῖα plateîa ‘calle ancha’, ‘plaza’; literalmente ‘ancha’.
           1. Lugar ancho y espacioso dentro de un poblado, al que suelen afluir varias calles.

Ancho y espacioso. Bueno, hay que tomarlo con perspectiva. Teniendo en cuenta el entramado callejero de Sos, la Plaza de la Sartén es “ancha y espaciosa”. De acuerdo, en muchos de nuestros casos parece más apropiado aplicar el origen griego de la palabra, calle ancha.

Más grandes, más pequeñas, lo que no cabe duda es que todas las plazas de Sos del Rey Católico tienen un encanto especial 🙂

plazas

Un zoológico en piedra

¿Te has fijado alguna vez en el zoológico en piedra que tenemos en Sos del Rey Católico? Si te acercas a la portada románica de San Esteban, a pesar del deterioro provocado por el clima, podrás ver un gran número de animales. Bueno, realmente tal vez no sea especialmente sencillo encontrarlos, así que ¡hemos pensado echarte una mano!

Te presentamos aquí a los animales “reales” que encontramos en las arquivoltas de la portada, y dejamos para otro momento los que forman parte de escenas (caballos, leones, serpientes…) o del bestiario imaginario (vale, hay dos piezas con las que aún tenemos importantes dudas, creemos que pertenecían al ámbito imaginario, pero igual terminan en este zoológico)

animales

En alguna otra ocasión hemos hablado de la función didáctica del arte medieval, así que imaginarás que estos animales no sólo están ahí a modo de decoración o para mostrar parte de la creación divina… Algunos animales tienen connotaciones positivas, otros negativas… aunque no siempre es tan sencillo, pues depende del contexto en el que se encuentren.

Como verás, casi todas las piezas están en la arquivolta exterior (E), y predominan los animales que van emparejados. Para la numeración, empezamos a contar desde la izquierda del espectador.

E22Sin mucha ayuda, a mano derecha (E22), seguro que puedes ver una pareja de graciosos monos. Estos animales tan simpáticos tenían un caracter muy negativo en la mentalidad medieval, se les considera imagen del mal y del paganismo, ¡se les llega a identificar con el demonio!, y se les asocia con dos de los pecado capitales, la lujuria y el orgullo (¡pobrecillos!)

Justo sobre ellos (E21) encontramos una pareja de lo que creemos son perros, animales que a nivel general simbolizan la fidelidad (ojo, que en ocasiones representan la envidia y ¡pueden llegar a ser símbolo del diablo!). También perro parece el animal tallado en la E15. Como curiosidad, estos animales se consideraban además guías de las almas, por lo que suelen estar tallados en tumbas medievales. ¿Serán perros también los tallados en E24?

Al otro lado de la portada encontramos otros dos grupos de parejas de mamíferos (E2 y E5). Por las orejas, los de la E2 parecen ser liebres, animales que habitualmente no salen muy bien parados; representan debilidad, rapidez y timidez. Los de la E5 resultan curiosos, pues sus cabezas se encuentran… ya si es con actitud bélica o amorosa, te dejamos a ti que lo decidas.

También hay animales considerados esencialmente positivos en el arte medieval, no creas. Por ejemplo, las ovejas son símbolo de los justos. Por el tratamiento del cuerpo de los animales de la pieza E16 creemos precisamente que son una pareja de ovejas. Y ovejas también parecen las figuras de la dovela C11, aunque el estar ubicada en la arquivolta central nos ha hecho dudar considerablemente.

E13-bueyEsencialmente positivo también es el buey, aunque no se utilice para simbolizar a San Lucas evangelista. Representa la bondad, la calma, la capacidad de trabajo y sacrificio. Y de buey parece ser la cabeza que nos mira desde la dovela central de la arquivolta exterior (E13).E14

Junto a él (E14) vemos una serpiente enroscada, símbolo en esta ocasión no del mal, sino del ciclo eterno. Es un uróboros, símbolo de la eternidad, de la unión de todas las cosas (sí, le veo la patita, parece un eslizón).

Las aves son así mismo animales benignos a nivel general, ya que al volar y ascender se las asoció con el alma humana que busca la trascendencia, la espiritualidad. Con la intención de trasmitir eso se eligió preferente a la paloma (E12) o la tórtola, añadiendo en el segundo caso un “plus” al representar además la fidelidad y el matrimonio. En la pieza E8 encontramos una pareja de palomas o tórtolas, la ausencia de cabeza y nuestras capacidades no nos permiten asegurar más.

La reina de las aves, el águila, simboliza en la Edad Media cuestiones distintas, la mayoría de caracter positivo: el bautismo, la penitencia, la ascensión, la oración, o incluso al propio Cristo. En la portada encontramos dos, a las que se les parece dar una importancia especial, ya que en vez de compartir dovela, cada una tiene la suya propia (E4 y E5).

Al otro lado de la portada encontramos otra rapaz (E21), un buho, una de las excepciones a lo positivo de las aves, ya que al ser un animal nocturno, se le asociaba con el hombre pecador.

No somos especialistas en arte románico (¡ojalá!) pero este post está hecho a base de consultar numerosa bibliografía y ver cientos de ejemplos de arte románico. Vamos, que como media estamos seguros al 95 % de lo que hemos contado (en algún caso al 100%, en otros al 90%). Si alguien considera que hemos metido la pata en alguna identificación, estaremos encantados de rectificar lo que sea necesario 🙂