Ángeles, almas y expolios

¿Confuso por el título del post? ¡No te preocupes! Los conceptos se aclararán cuando conozcas mejor la dovela I3 de la portada románica de San Esteban. Sí, sí, ¡una de la arquivolta interior! 🙂

Ángeles

La portada de la iglesia principal de Sos del Rey Católico está plagada de ángeles. En ocasiones, aparecen claramente con la función que etimológicamente tienen, mensajeros, como en la escena que creemos representa la Anunciación (C3), y en el tímpano los encontramos con otro de sus papeles esenciales, como adorantes. Pero hay más, muchos más.

Parecen instar al bien en las dovelas C12 y C13, y sin ser “argumentalmente necesario”, encontramos a un ángel guiando a la Sagrada Familia en la huida a Egipto (C4). Y es que, tal vez se me escapa el mensaje, pero en múltiples ocasiones me da la sensación de que los encontramos en las dovelas, esencialmente, para equilibrar la escena.

Además de mensajeros y adorantes, otra de las “misiones” de los ángeles, de la que no he encontrado referencias bíblicas claras pero sí numerosas muestras en el arte, es la de llevar las almas de los difuntos. Hablamos un poquito de la idea de elevatio animae al hablar de la dovela I6, aunque lo habitual es que el alma se represente como un niño.

En algún capitel, pero sobre todo en el contexto del arte funerario, esa alma infantil es trasladada al cielo por los ángeles utilizando una tela, o inscrita en una mandorla. Buscando, he encontrado además una representación en la portada del juicio final de la iglesia de San Trófimo (Arlés) donde un ángel va entregando las almas de los elegidos a los patriarcas.

Volvamos a la portada de Sos del Rey Católico. Como igual sabéis, el Gobierno de Aragón ha impulsado la restauración de la portada de San Esteban y el verano pasado un equipo multidisciplinar realizó el informe y memoria previa. Pude en ese momento subir al andamio, y gracias a ello vi más clara la pieza I3.

Desde abajo me parecía algún ángel con alguna cosa en las manos. Desde arriba quedó confirmado que son 3 ángeles (al central le faltan las alas y la cabeza, lástima no poder confirmar los pies desnudos), y que lo que llevan son sendos niños. Al de la izquierda le vemos de frente, con las manitas en actitud de oración. Diría que son ángeles portando almas de difuntos.

No os voy a engañar, me choca esa imagen sin estar en un contexto más amplio. Pudiera ser que lo representado en las piezas totalmente desgastadas mantuviera un diálogo con esta escena. Por ejemplo, si estuviera al lado la matanza de los inocentes, o alguna referencia al juicio final, con otra imagen de almas siendo trasladadas al infierno.

Para interpretarlo como ángeles portando almas también me desconcierta la manera en la que los aúpan dos de las figuras, abrazándolos en vez de entregándolos o elevándolos. Sin embargo, no se me ocurre ninguna lectura mejor. ¿Conoces alguna representación similar? ¿Crees que la interpretación debería ser otra? ¡Será un placer leer tus comentarios!

Expolio

Expoliar: despojar con violencia o con iniquidad.

Estaréis hartos de leer sobre el “lamentable estado de conservación de la portada”. De acuerdo en que el clima y el paso del tiempo han tenido mucho que ver en su deterioro, pero también la mano del hombre. Lo he comentado en alguna ocasión, pero creo que no lo había compartido por aquí, por escrito.

Ya sabéis que he mirado y miro mucho la portada, y la gran cantidad de cabecitas que faltan no me parece fruto del azar. ¿Figura no demasiado alta que sobresale? ¡le falta la cabeza! ¿Casualidad? Fijaros en la erosión de la figura de la izquierda. Lejos de ser experta, pero tiene toda la pinta de estar creada con un cincel y a martillazos. Imagino que quien fuera arrancó así, además de otras piezas de la portada, las cabezas de los bebés de la izquierda y centro, y la cabeza y ala del ángel central, pero con el del lateral no salió bien, al no estar exenta respecto a la piedra de la dovela.

Respecto a cuándo desaparecieron vilmente las cabecitas de tantas figuras románicas de la portada, yo diría que como tarde, el siglo XIX. En las fotos más antiguas que he encontrado de la portada, de comienzos del siglo XX, me parece intuir que ya faltan cabecitas.

No hay vuelta atrás, de poco vale lamentarnos por lo ocurrido hace más de cien años. Sí que podemos intentar frenar expolios actuales (en especial en zonas de conflicto bélico), e intentar que ni desidia ni afán de lucro sigan mermando el patrimonio que tenemos cerca. Lo que no se conoce, no se valora; lo que no se valora, no se cuida.

¡Una menos!

Con cierta frecuencia me preguntan: ¿queda alguna piedra por mirar y desentrañar en Sos del Rey Católico? O más bien ¿te queda alguna piedra por mirar y desentrañar en Sos del Rey Católico?. Buenooo… a partir de hoy, ¡una menos!

Está situada en el polvorín del castillo, junto a las escaleras de subida. No sabría decir si originalmente estaba allí o se colocó en alguna restauración en el siglo XX, ¡pero puedo contaros lo que dice el texto!

¿Qué pone? ¿de qué época será? Durante años he andado despistada, porque una vez que crees ubicar alguna letra y palabras, es difícil mirar de otra manera. He estado tiempo leyendo en la primera línea “de los pio”, “¿dios de los pio?”… Por eso es importante (al menos tal y como funciona mi cabeza), dejar pasar el tiempo, “olvidar” y volver a intentar retomarla.

¿Época? La primera clave han sido esas aes floreadas. Desde luego, no son medievales. De manera instintiva (algo debe quedar de mis estudios de paleografía y del temporal interés por la caligrafía) me hacían ubicarla en el siglo XIX. Y se me abrieron los ojos como platos al encontrar la misma A en el botón de uno de los batallones Realistas aragoneses del período 1824-1841 (en el artículo “botones militares aragoneses”, de L. Sorando y R. Guirao).
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Otro de los problemillas ha sido la primera palabra. Una vez decido que era una abreviatura, ¿qué letras son y qué abrevian? ¿B o D? ¿T? ¿O o E? ¿hay una S final? Aclarado que lo más probable es que sea “Btes” y que sea la abreviatura de “batallones”, el término confirma la época y el contexto: mediados del siglo XIX, guerras carlistas.

El siglo XIX es extremadamente convulso, y está marcado por las guerras. Había dedicado atención a la Guerra de la Independencia (aquí y aquí), pero nunca me había interesado demasiado por las Carlistas. Para contaros un poco el momento de la inscripción, “he metido la cabeza lo justo” en ellas. Ojalá algún experto en esa época pueda sacarle más partido a la inscripción: Btes de los provinciales de Guesca, Batallones de los provinciales de Huesca.

Simplificando mucho, el término “guerras carlistas” engloba los conflictos bélicos que desde 1833 a 1876 enfrentaron a dos bandos con marcadas diferencias ideológicas, los carlistas (su lema, “Dios, Patria y Rey”) y los liberales. La “excusa” inicial fue la proclamación de Isabel II, tras haberse derrogado unos años antes la ley sálica que impedía a las mujeres acceder al trono. Carlos María Isidro, no aceptando el nombramiento de su sobrina, se proclamó rey al morir Fernando VII, y son sus partidarios los que serán denominados “carlistas”.

El conflicto, no sólo por la duración del mismo, es tremendamente interesante y complejo. No me veo con ánimo ni capacidad para embarcarme a estudiarlo en profundidad (la época contemporánea nunca fue mi fuerte). Por las pinceladas, los datos sueltos que he ido encontrando, marcó más de lo que imaginaba a Sos del Rey Católico, en parte por su cercanía a Navarra, y -entre otras cuestiones- ayuda a explicar la ingente cantidad de casas fechadas a mediados del siglo XIX. Dado que no preveo meterme de lleno en las Guerras Carlistas, y que no he sido capaz de encontrar la transcripción de la inscripción en ningún sitio, he decidido compartirla sin esperar más, por si pudiera servirle de llave a alguien que esté estudiando esa época.

Cruces en Sos del Rey Católico

En alguna otra ocasión hemos hablado en el blog de símbolos que tienen significados algo diferentes en función del contexto. Esta vez, nos centramos en el signo cristiano por excelencia, la cruz, y en los distintos mensajes que nos dan las grabadas en Sos del Rey Católico.

Cruces funerarias

Nos referimos en especial a las que encontramos en el túnel de la cripta. A veces incisas sencillas, a veces talladas, en total encontramos -al menos- 47 cruces (esas me han salido a mi contando varias veces). Dos pequeños apuntes antes de continuar: NO todas las cruces patadas medievales están relacionadas con los templarios, y no está nada claro que la que incluye la inscripción “STEFANIA” sea la tumba de la reina de Navarra que fomentó la construcción de San Esteban.

¿Qué nos dicen estas cruces? Marcan enterramientos, y -relacionadas directamente con la muerte de Cristo- simbolizan la esperanza en la resurrección y la vida eterna.

Los cementerios medievales cristianos estaban situados en el entorno de las iglesias y en el interior de las mismas, y es que la cercanía a un lugar sagrado en el reposo eterno ayudaba a salir del purgatorio y alcanzar el cielo. Fueron especialmente solicitadas las iglesias que albergaban reliquias de renombre, y son numerosos los testimonios de donaciones para asegurarse un, digamos, buen punto de partida en el camino al más allá.

Menos visibles, también serían cruces funerarias las grabadas en la parte inferior del exterior de los ábsides y, por supuesto, las de las dos estelas funerarias adosadas al muro de la iglesia que da a la Plaza del «Rechelao».

Cruces conversas

Como símbolo esencial del cristianismo, encontramos cruces que representan la fe adquirida, en lo que fue la judería medieval de Sos del Rey Católico. En el caso de las situadas en el cruce de las calles Mentidero y Martillo (A) y la de la casa de la calle Fernando el Católico justo en el arranque de Madrigal de las Altas Torres (B), la ubicación de las mismas es muy significativa: están colocadas en el lugar donde de ser una vivienda judía estaría el hueco para insertar la mezuzá.

“¿Qué es la mezuzá?” Literalmente “jamba”, es un pergamino en el que está escrito un fragmento del Deuteronomio, y en el reverso la palabra “Shadai”, uno de los nombres de Dios y que en hebrero se considera además el acrónimo de la frase Shomer dalet Israel (“El guardián de las puertas de Israel”). La cuestión es que ese pergamino, enrollado y metido en un tubito, se colocaba (y coloca) en la entrada de las casas judías, en la jamba derecha (también en ocasiones en el acceso a habitaciones interiores). Además de elemento protector, tiene la función de recordar la necesidad de seguir la Torá, la ley de Dios, siendo lo habitual tocarlo al entrar y salir de la vivienda, en ocasiones acompañando mentalmente el gesto con la frase “Dios cuidará mi salida y mi retorno ahora y por siempre”

El hueco donde colocar la mezuzá es uno de los poquísimos detalles que nos hacen ver en la actualidad que estamos ante una casa que fue habitada por judíos, y en Sos del Rey Católico son dos los ejemplos perfectos: uno situado en el número 1 de la calle Coliseo (C) y otro en la Plaza de la Sartén (D).

Si bien no en la jamba, en el barrio alto (especialmente en la calle Juana Enríquez) encontramos otras cruces grabadas en la zona de la puerta de acceso. La mayoría son cruces de curioso diseño, con travesaños en el brazo horizontal de la cruz, y colocadas sobre una base. Se asemejan (aunque con menos brazos) a las representaciones epigráficas de la menorá, el candelabro de los siete brazos que es uno de los objetos simbólicos y rituales esenciales de la religión judaica.

En el estudio que Emilio Fonseca hace de las cruces conversas de Galicia y norte de Portugal, denomina a este tipo “cruz de converso” o “cruz de sobremesa”. Respecto a que aparezcan en una misma vivienda varias cruces grabadas, una junto a otra, apunta que podría ser que cada nueva generación, al hacerse cargo de la casa, añadiera la suya propia para reafirmar la fe adquirida por sus antepasados.

Cruces de protección

Casa puesta, cruz a la puerta, dice un refrán. Contra peligros invisibles, reales como enfermedades o “discutibles” como maleficios, el ser humano ha buscado a lo largo de los siglos protección en los más diversos elementos y amuletos.

En el mundo cristiano, el anagrama IHS fue común en los siglos XVII y XVIII (hablamos de él aquí), pero tanto en la Edad Media como en la Edad Moderna, el símbolo esencial de protección fue la cruz.

En su momento hablamos de cómo encontrábamos cruces protectoras en puertas y ventanas de las casas, y desde entonces andábamos pensando… dado que el recinto medieval de Sos está bien delimitado por la muralla y los portales, ¿no sería lógico pensar que junto a las puertas que protegían de peligros visibles se colocaran cruces que hicieran lo propio con los invisibles? Demos una vuelta y veámoslo.

A los cambios y destrucciones medievales y durante la Guerra de la Independencia, hay que sumar las variaciones fruto del día a día y las rehabilitaciones de mediados del siglo XX. De hecho, diría que para detectar los portales “más originales”, a los huecos para los goznes de las puertas y los agujeros para las trancas que las bloquearían, podemos añadir la presencia de cruces grabadas en ellos. Las hemos encontrado en el Portal de la Reina (A), el Portal de Levante (B) y el Portal de Jaca (C, especialmente encantadora la que está en el interior del arco, que serían cuatro cruces en una).

No hemos detectado cruces en los portales de Sangüesa, Mudo, Uncastillo ni Zaragoza. Pero, dado que lo habitual era reutilizar el material en otras construcciones, podría ser que en la casa que los Artieda construyeron junto al portal de Zaragoza (hoy en día, un precioso hotel) se reutilizaran piedras de ese acceso. En concreto, una de las que en la actualidad enmarca la gran cristalera que da a la calle Fernando el Católico, tiene una preciosa cruz grabada que bien pudiera proceder del portal original (junto a ella, dos agujeros tapados que en su momento formarían un hueco en la piedra para poder atar las caballerías).

Como veis, Sos del Rey Católico está plagado de cruces, con matices diferentes en su mensaje. Por si fuera poco, las fiestas patronales de la villa eran el día 14 de septiembre, ¡día de la Exaltación de la Santa Cruz!.

¡Me cago en Sos! O dicho de manera aturullada, megaüensos

Bueno, defecar es algo que hacemos todos, también en Sos del Rey Católico, pero la expresión nada tiene que ver con el nombre del pueblo. Es una manera de atenuar una expresión blasfema que indica un fuerte fastidio. “Sos” es un eufemismo que sustituye a “Dios”.

“¿Y por qué te pones a hablar de eso en relación a la portada románica de San Esteban?”. Me alegro de que me hagas esa pregunta.

En la arquivolta exterior, hay dos figuras que parecen formar pareja (aunque estén en dos dovelas diferentes) a las que he estado mucho tiempo dándoles vueltas. La E9 es un animal, en la E10 hay un hombre, y en ambos casos están en una curiosa postura. La pose es forzada, el hombre está desnudo, y su “espejo” es un animal. Todos estos elementos nos hacen ver que el significado no es en principio positivo, pero ¿cuál?.

De pronto, encontré dos placas entre las metopas en la abadía de San Quirce (Burgos) en las que había dos hombres con posturas raras, algo parecidas, ¡y que estaban muy estudiados!. Son los conocidos como “mal cago, io cago”, por las inscripciones que los acompañan. La talla refleja como uno de ellos (“io cago”) llega a desprender el excremento del cuerpo. El “mala cago” de San Quirce se ha identificado con Adán, que intenta deshacerse del fruto prohibido que ha comido y que «le ha sentado mal».

Aunque estén realizando lo mismo, las figuras de San Esteban ofrecen una lectura simbólica diferente, relacionada con los aspectos “mundanos” que comparten animales y hombres. Ya sabéis (si vais leyendo lo que publicamos por aquí) que en el románico es muy frecuente plasmar la dicotomía del hombre (materia/espíritu) para instarle a elevarse espiritualmente más allá de sus instintos animales. Analizando otros aspectos de la portada, creo que ese es el contexto en el que deberíamos “leerlas”.

La identificación del animal de la E9 se me escapa. Inicialmente pensé que sería un mono, por la semejanza al hombre y la cola que se percibe, pero en varias fotos me pareció que podría tener pico…

*Fuente de las imágenes de San Quirce (con permiso del autor): http://tierrasdeburgos.blogspot.com/2016/12/antiguos-monasterios-burgaleses-la.html

*Campaña de micromecenazgo (precompra) para imprimir el libro Bestiario románico en la portada de San Esteban (Sos del Rey Católico) -> https://vkm.is/bestiario

Y la puerta se convirtió en ventana

No sé si lo había explicado aquí, pero por si acaso, empezaremos recordándolo… Como sabéis, Fernando II de Aragón nació en Sos del Rey Católico (entonces Sos), en la casa del escudero Martín de Sada, dos horas después del mediodía del 10 de marzo de 1452. La casa del señor Sada era mucho más pequeña que la que vemos actualmente, tan sólo la parte derecha según vemos la fachada. En el interior, parece que el límite sería la escalera de acceso a las plantas superiores.

Permitirme la comparación: tener el honor de acoger a una reina durante el alumbramiento ¡es como si te tocase la lotería! La familia Sada mejoró notablemente su posición, y una muestra de ello es la construcción del Palacio que vemos en la actualidad.

El imponente edificio, muestra externa y pública de esa mejora social, es un interesante palacio de transición de finales del siglo XV, a caballo entre la estética de las fortalezas medievales y los palacios renacentistas (nada de “el segundo castillo de Sos” como aparece en algunos materiales antiguos).

De hecho, una de las pruebas documentales que demuestran el nacimiento en Sos del Fernando el Católico está asociada con esa ampliación. En el Palacio se puede ver el facsímil del libro del archivo notarial de Sos donde se recoge una carta de 1468 enviada por Fernando (aún príncipe de Aragón) al baile de los judíos de Sos, con la que intercede para que el solar situado junto a la casa de Martín de Sada pase a formar parte de la misma, por haber sido en la qual casa nacimos e venimos a la luz desde mundo. La disputa terminará en 1476 y es de suponer que en ese momento comenzó la construcción del Palacio origen del actual.

Si buscáis información sobre el bautizo de Fernando II, en seguida os aparecerá que fue en la Seo de Zaragoza, el 11 de febrero de 1453. ¡¿Casi un año después del nacimiento?! Si algo así era inconcebible hasta hace bien poco (los niños muertos no bautizados iban al limbo), con la mortalidad infantil de la Edad Media no tiene ningún tipo de sentido. Habría que tomar ese “bautizo oficial” como una presentación en sociedad, ya que parece que el “bautizo real” fue realizado en Sos, en la pila de la iglesia de San Esteban, por el obispo de Tarazona don Jorge de Bardají, poco después del nacimiento.

Y todo esto para llegar adonde quería llegar. A medio camino entre la leyenda y la tradición, se dice que cuando sacaron al infante Fernando de la casa de Martín de Sada para ser bautizado, como muestra de respeto, la puerta que atravesó se convirtió en ventana, para que nadie más volviera a atravesarla.

Lo que sí es cierto es que antes del derrumbe de gran parte de la fachada, en las imágenes se ve la marca de una antigua puerta en el muro, donde hay una pequeña ventana bajo la cual hay una clave de arco con el escudo de las barras. Con la última rehabilitación (la que se inauguró en 2003), se abrió en ese lugar un gran vano, una gran ventanal en el que se colocó la clave con el escudo. Eso sí, ventana y no puerta, por si las moscas.

Las dos imágenes antiguas son del año 1924, momento en que estando el Palacio aún habitado, se apuntaló la fachada de manera provisional (al tiempo se caería). Ambas están recogidas en el discurso de ingreso en el Consejo de la Institución Fernando el Católico de Teodoro Ríos Balaguer, el Palacio de los Sada en Sos del Rey Católico, publicado por dicha institución en 1957.

Portada románica de San Esteban

Cada uno tiene sus hobbies o refugios, y uno de los míos (en especial en invierno) es intentar descrifrar la portada románica de la iglesia de San Esteban de Sos del Rey Católico. Dovela a dovela, figura a figura, a lo largo del tiempo hemos ido publicando por aquí lo que vamos viendo e interpretando.

Aún queda entretenimiento para rato, pero llevamos ya lo suficiente como para intentar organizarlo un poco mejor. Para no perdernos, las ubicaciones:

T tímpano
J figuras entre las estatuas columna
E arquivolta exterior
I aquivolta interior

EC estatuas columna
L laterales
C arquivolta central

Vayamos ahora al meollo de la cuestión, lo representado. Esta entrada es más bien un índice, cada enlace te llevará al post donde hablamos de la figura o escena. Y conforme vayamos descifrando alguna pieza más, ¡iremos actualizando!

Personajes
T10 Orante
J2 Hombre con espada o daga
J3 Posible hombre salvaje
J6 Posible Rey David
EC2 Obispo (proximamente)
EC4 Rey David
EC5 Reina Estefanía
EC6 Monje Pelayo

Animales (la mayoría los presentamos aquí, algunos también simbolizan pecados capitales)
J13 Serpiente (en representación de la lujuria)
E1 Tres mamíferos/¿perros?
E2 Perro y Liebre
E3, E4 Águila
E5 Lobos
E8 Palomas o tórtolas
E9 Animal
E10 Humano ¿defecando?
E12 Águila
E13 Buey
E14 Serpiente/dragón, uróboros
E15 León
E16 Oveja y Gallo
E21 Mamíferos (¿felinos?)
E22 Monos
E23 Buho
E24 Mamíferos
C1 Serpiente (en el castigo mala madre)
C1 Mamífero (con buena y mala madre) 

C3 ¿Perro? (en Anunciación)
C4 Burro (en huida a Egipto)
C11 Ovejas
C20 León (enfrentado a caballero)
I8 I9 Mamíferos sin identificar
I8 Águila (¿Cristo?)
I9 Macho cabrío (¿diablo?)

Bestiario imaginario, monstruos
J8 Dragón/serpiente (abatida por San Miguel)
E7 Dragón (proximamente)
E17 Bicorpóreo burlón
E19 Basilisco
E20 Pareja humana con cabeza de animal
C2 Grifos
C10 Sirena
C26 Centauro
C26 Monstruo “genérico”

Pecados
J13 Lujuria
C2 Soberbia
E11 Falsedad
E20 ¿Lujuria?
E22 Orgullo y lujuria (monos)

Escenas bíblicas

L1 Epifanía
C3 Anunciación
C4 Huida a Egipto
L2, L3 ¿Ciclo de la resurrección?

Otras escenas
E1 E26 Buena/mala madre
C8 Músicos
C12 C13 ¿Entre el bien y el mal? (con personas y ángeles)
I8 I9 ¿Entre el bien y el mal? (con animales)

Ángeles
T6 T7 T8 T9 Ángeles adorando a Cristo
J7 Ángel
J8 Arcángel San Miguel
C3 Ángel (en Anunciación)
C4 Ángel  (en huida a Egipto)
C12 C13 Ángeles influencia del bien
I6 Dos ángeles ¿elevando alma?
L3 Ángel (en posible escena de la Pasión, sólo se conservaría su cabeza)

Aprendiendo a mirar

Así es el arte románico. Ves una imagen bonita, aparentemente con un mensaje neutro o positivo, hasta que empiezas a fijarte en los detalles… Eso me ha pasado con una pareja situada en la arquivolta exterior la portada románica de la Iglesia de San Esteban de Sos del Rey Católico.

Portada románica

Está todo bien, ¿verdad? Un hombre y una mujer, juntos, vestidos, parecen felices, ella lleva algo en la mano…

Pareja románica

Uy, pero ella parece tener el pelo largo y suelto. No suele ser buena señal en el arte medieval. Él parece que señala algo. Ay sí, fíjate, ¡qué manera tan rara tiene ella de llevar la capa! Oculta su brazo derecho y el izquierdo del hombre.

La mujer lleva en la mano derecha una flor de lis, que en este contexto parece ser un símbolo de pureza. Y sin embargo, utiliza la capa para ocultar que está dando la mano al hombre. He mirado mucho los pliegues de la ropa, y estoy convencida de que se están dando la mano, algo nada baladí en la Edad Media. Si hoy en día la foto de una boda sería el beso de los contrayentes, en aquella época era el que se dieran la mano.

La falsedad no es uno de los pecados capitales del cristianismo (sí lo sería la lujuria que podría estar representada de manera secundaria en esta dovela). Pero por si hay alguna duda de que el mensaje entra en eso tan habitual del arte románico de “no hagas esto que serás castigado en el más allá”, os aporto una frase del Libro de las maravillas (1287-1289) de Ramon Llull “¿por qué el entendimiento tiene placer al entender el pecado y la falsedad, siendo así que son cosa en la que no hay ninguna semejanda a Dios?

Total, que así como la pieza parece representar cómo se muestra una cara al exterior mientras se oculta otra, el arte románico nos “engaña” igualmente a menos que nos fijemos y tengamos nuestro ojo entrenado.

Profesión (oficio u ocupación)

Este verano, buscando otra cosa, aterricé en los censos electorales de Aragón (digitalizados en DARA) del período 1890-1955. Me pareció una fuente interesantísima de información, ya que de cada localidad se aportan el nombre y apellido de los hombres con derecho a voto, así como su edad, dirección, si son elegibles para cargos concejales y si saben leer y escribir.

Empecé a ojearlos con la intención de ir detectando los antiguos nombres de las calles de Sos del Rey Católico y las fechas de sus modificaciones, pero me he quedado entretenida con otra cuestión, las profesiones, oficios u ocupaciones de los sosienses del cambio del siglo XIX al siglo XX (recuerda que en ese momento sólo podían votar hombres, por lo que no aparecen las mujeres en los listados).

Aparcadas las calles y centrada en contestar a de qué se vivía en Sos en los albores del siglo XX, he hecho el listado de profesiones de los censos de los años 1890, 1901 (no está el de 1900 de la provincia de Zaragoza) y 1910.

Aún desaparecidos algunos, gran parte de los oficios u ocupaciones son fácilmente identificables:

Sin embargo, me he encontrado con otras profesiones que me han resultado curiosas y muchas totalmente desconocidas:

Albeitar (1890)
Es lo que hoy denominamos veterinario. La palabra no me resultaba desconocida, ya que el traductor de la primera obra impresa en castellano sobre veterinaria, el libro de Albeitería (Zaragoza, 1495), fue el sosiense Martín Martínez de Ampiés.

Bastero
Fabricante y vendedor de basto, también llamado albarda, pieza acolchada (generalmente de paja) que se colocaba sobre las caballerías de carga, para que los aparejos que se ponían sobre ellos no dañaran al animal. [Esperamos que el burro de la imagen lo llevara, que parece que el pobre va cargadico. Fotografía de Sos del Rey Católico aparecida en una revista francesa, años 40]

Botero (1901)
Fabricante y vendedor de botas. Dado que hay zapateros, imagino que no se refiere al calzado, sino a las botas u odres para líquidos (actualmente las asociamos al vino, pero eran utilizadas también para otros líquidos). No he encontrado curtidores en el pueblo, por lo que imagino que se encargaría de todo el proceso de la preparación de las pieles de cabra.

Cesante (1901)
Esta “ocupación” merece más detalle del que vamos a dedicarle aquí, ya que fue una situación frecuente durante gran parte del siglo XIX (1833-1918). El cesante es una persona de clase media (burguesía) que ha tenido un puesto público (funcionario), pero que por un cambio de gobierno ha sido apartado de su oficio. No por falta de habilidad, generalmente porque su puesto ha sido ocupado por una persona más afín a los nuevos cargos públicos. Vamos, por voluntad del alcalde. (Creo que si me vuelvo a leer ahora Miau de Benito Pérez Galdós le sacaré mucho más sentido que cuando la leí en el instituto).

Coadjuntor
Pensé que sería un tipo de cargo público de carácter administrativo, pero resulta que es un oficio religioso. El coadjuntor es un eclesiástico que ayuda al cura párroco.

Fardero
Llamados en otros lugares mozo de cordel, la palabra realmente lo dice todo: es quien se dedica a llevar fardos, bártulos, paquetes, bultos… al hombro o con carretilla (teniendo en cuenta cómo era el empedrado de las calles de Sos, me parece que optarían por llevarlos a hombros a pesar de terminar deslomados).

Pelaire
Cardador de lana. No había escuchado jamás la palabra, pero tiene toda la razón de ser que hubiera un oficio intermedio entre el esquilador y el tejedor.

Piquero (en Sofuentes, 1910)
Al buscar la palabra, la primera acepción es “soldado que va armado con una pica”, pero ni por época ni por lugar parece que tenga demasiado sentido. Rastreando un poco más, he encontrado el uso del término en Aragón como sinónimo de albañil. Eso me cuadra más.

Sillero
Fabricante de sillas. Parece obvio, pero es que viendo que había un buen número de carpinteros me ha sorprendido. No había caído yo en las sillas de enea, tan comunes hasta hace unos años. No sólo las fabricaba (incluso a medida, por ejemplo, las costureras necesitaban sillas más bajas) sino que también las reparaba.

Con los cambios de costumbres y modas este oficio aún pervivió de manera ambulante hasta hace no tantos años.

Soguero
De nuevo parece evidente, fabricante y vendedor de sogas. Y resulta sorprendente que se pudiera vivir y sobrevivir con un oficio tan específico.

Tablajero
La raíz del término es “tabla”, pero ¿a qué tabla se refiere? Aunque en algún momento el término estaba más bien relacionado con casas de juego, viendo la cantidad que aparecen, parece más bien que haría referencia a comerciantes que colocarían puestos (en tablas) en los mercados.

Telegrafista (1910)
¿Cómo imaginar desde nuestra época, en la que todos llevamos un teléfono mini ordenador en el bolsillo, la comunicación por telégrafo? Empezó a implantarse en España en el año 1854, con la construcción de una línea que unía Madrid e Irún. A partir de ahí, se ampliaron las líneas de comunicación para ir transmitiendo esos mensajes en código morse, en 10 años se habían creado 10.000 km de líneas y 194 oficinas, y se cursaban ¡casi un millón de telegramas al año!

En el momento en que encontramos ese oficio en Sos del Rey Católico, la línea contaba con 53.714 km y existían 1902 oficinas.

Tratante
Ni de personas, ni de armas… de ganado. Hoy en día, aún podemos ver rebaños de ovejas pastando en los alrededores del pueblo, pero nada que ver con las que había hace un siglo. Y no sólo ovejas. También cabras, caballos, mulas, asnos y ¡hasta vacas!

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De los oficios reconocibles, hay dos coincidencias que -digamos- me han hecho gracia:
-El sepulturero vive en la calle Amargura
-Un armero tiene su dirección en la calle… ¡Arco! Aún ando pendiente de confirmar qué calle sería actualmente, pero ¿y si fuera la casa donde está la Tienda Museo y Ruta del Tiempo?. Actualización noviembre 2021: aunque cerquita, ¡no! Gracias a una vecina he averiguado que la desaparecida calle arco era la que se encontraba a mano izquierda nada más pasar el Portal de Uncastillo (no hay nombre actual, la calle no se considera ya como tal).

Juramentos, maldiciones y palabras ociosas

Que la religión ha sido y es algo esencial para parte de la población es algo clarísimo. Reafirmación de comunidad, otorgar sentido a la vida, servir de brújula moral… Vamos a hablar un poco de esto último.

Son muchas las entradas de este blog dedicadas a la portada románica de la iglesia de San Esteban. Ya hemos visto como en la Edad Media las imágenes debían ser para los iletrados lo mismo que los libros para aquellos que sabían leer. Lo representado no es casual, está ideado para ser “leído”. Esencialmente, encontramos actitudes a imitar (reflejadas en los Santos y sus vidas) y multitud de actos que evitar. Todo con el fin de lograr alcanzar en el más allá el soñado Paraíso, vida imaginada infinitamente mejor que la que diariamente vivirían la mayoría de sosienses medievales.

Pero el adoctrinamiento no termina en la Edad Media. Del siglo XVII conservamos en Sos del Rey Católico tres inscripciones con intención de catequesis. Quiero hacer notar dos cuestiones importantísimas: ya no se utilizan imágenes, sino palabras. Los textos están en castellano, no en latín. Mucho ha cambiado la sociedad desde la construcción de la portada de la iglesia en el siglo XII.

¿Por qué la necesidad doctrinal en el siglo XVII? En el siglo XVI Europa vivió una revolución en el cristianismo con el movimiento de la reforma protestante iniciado por Martín Lutero. Ante la corrupción y falta de moralidad de alguno de los miembros de la iglesia y cuestiones como la venta de indulgencias, se busca volver al cristianismo primitivo. No vamos a entrar a detallar los graves conflictos que esto provocó en Europa, pero tenemos que tener en cuenta dos consecuencias:

1.- Se inicia en la iglesia católica un movimiento de “contrarreforma”, y tras el concilio de Trento (iniciado en 1545 y que duró ¡17 años!) se intentan mitigar algunas de las cuestiones que habían provocado la reforma protestante. El movimiento alimenta un renacer de la vocación de catequesis de la iglesia. Aunque fue la Compañía de Jesús (los jesuitas) una de las órdenes más activas en este sentido, no fue la única.

2.- Para el protestantismo, todas las personas debían ser capaces de leer e interpretar la Biblia, por lo que se generalizó la educación y su publicación en lenguas propias. En el caso del catolicismo, el Concilio de Trento impulsó la educación popular para que los católicos estuvieran mejor preparados ante lo que predicaban los protestantes. La cuestión es que, con motivos algo distintos, ambas ramas del cristianismo impulsaron la educación en Europa.

Y en este contexto podemos entender las tres inscripciones que encontramos en Sos del Rey Católico (¡nada que ver con la quema de brujas que muchos imaginan al leer alguna de ellas!). Dado que frases iguales o similares se encuentran en otras localidades, es de suponer que son fruto del paso por la villa de una orden religiosa, que al marchar dejó grabado a modo de recordatorio la esencia de lo predicado.

Aunque en las frases aparece la referencia bíblica (ejem, ejem, ya veremos), no son exactas, sino una adaptación esencial de las mismas, plasmadas a modo de coplillas pegadizas.

Fachada del Ayuntamiento, a la derecha:
[anagrama IHS cruz partiendo del travesaño de la H. Corazón bajo el anagrama] DIZE DIOS NVESTRO Sr EN LA CASA DEL QUE JVRA NO FALTARA DESVENTURA. ECCII. 23 VER 36. AÑO 1681

Bueno, en realidad intenta plasmar la esencia del capítulo 5 del libro de Zacarías, versículos 3-4: 3 Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; ciertamente todo el que roba será destruido según lo escrito en un lado, y todo el que jura será destruido según lo escrito en el otro lado. 4 La haré salir —declara el señor de los ejércitos— y entrará en casa del ladrón y en casa del que jura por mi nombre en falso; y pasará la noche dentro de su casa y la consumirá junto con sus maderas y sus piedras”.

Fachada del Ayuntamiento, a la izquierda:
[anagrama MA sobre corazón y bajo cruz] LA MALDICION DE LA MADRE ABRASA I DESTRVIE DE RAIZ HIJOS I CASSA. ECCLE.V.II

Esta vez sí hemos acercado con el libro (el Eclesiástico), pero no con el capítulo, ni del todo con el versículo. La frase grabada se refiere a lo escrito en el capítulo 3. El versículo 11 dice: la gloria del hijo radica en el honor de su padre, una madre sin honra es la vergüenza de sus hijos. Realmente parece más apropiado el versículo 9: La bendición del padre afianza la familia, la maldición de la madre arranca sus cimientos.

Pórtico de acceso a San Esteban:
[anagrama IHS cruz partiendo del travesaño de la H. Corazón bajo el anagrama] DE TODA PALABRA OCIOSA DARAN LOS HOMBRES CVENTA RIGVROSA. MATH. 12. VER 36. AÑO 1681

¡Esta vez sí! Mateo capítulo 12, versículo 36: Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

Al margen de los errores en la atribución de las citas bíblicas, me gusta la manera de sintetizarlas, y resulta muy curioso que las tres sentencias hagan referencia no a actos en sí, sino a palabras. Las palabras son importantes

…Y también los detalles. Los corazones de la fachada del Ayuntamiento no son iguales. El de la derecha es el Sagrado Corazón de Jesús y el de la izquierda el Inmaculado Corazón de María, ambos extremadamente simplificados en comparación con las representaciones posteriores, pero reconocibles a pesar de ello (que estén junto a los anagramas ha ayudado a darme cuenta, no os voy a engañar).

La devoción a ambos corazones comenzó en Francia en el siglo XVII, impulsado por San Juan Eudes (el de María) y por las visiones de Sta. Margarita María de Alacoque (el de Jesús, 1673-1675) (visiones llamadas por Manuel Jesús Carrasco Terriza de manera muy acertada “cardiofanías”).

En ambos casos, el corazón simboliza el amor por la humanidad. La iconografía de cada corazón se completa con elementos específicos:

En el caso del Sagrado Corazón de Jesús, una cruz surge de él, las llamas simbolizan el poder transformador del amor divino, las espinas y la herida sangrante su sacrificio. En el grabado en Sos tan sólo aparece el símbolo de las llamas, las tres líneas que emergen de la parte superior del corazón.

En el Inmaculado Corazón de María las rosas simbolizan la pureza y la daga (o dagas) los 7 dolores. Igualmente suele estar rodeado de llamas, en referencia al amor que purifica y transforma. Aunque lo habitual es colocar las rosas como una corona, imitando la de espinas, también en ocasiones aparece un pequeño rosal surgiendo el corazón, que es lo que parece haber en el caso del que encontramos en la fachada del Ayuntamiento de Sos.

Los grabados en Sos del Rey Católico, de ser de la misma fecha que las inscripciones (yo diría que sí, por los trazos de las letras de los anagramas), serían unas representaciones muy tempranas. En España, la devoción a los sagrados corazones empezará a difundirse a comienzos del siglo XVIII, al menos 30 años más tarde que estas inscripciones (contando con que no se equivocaran al poner la fecha, que tras ver las referencias de las citas, ¡todo es posible!).

¿Y el del pórtico de la iglesia de San Esteban? No es exactamente ni uno ni otro. La forma del corazón es similar, y también surge algo de él, ¡lo que parecen ser tres pequeñas lanzas!

La verdad, no soy muy de corazones ni de imaginería religiosa, pero por su sencillez, los que encontramos en la Plaza de la Villa me parecen mucho más bellos que las representaciones posteriores.

Entre el bien y el mal

Vamos a presentar hoy cuatro piezas de la portada románica de San Esteban. La 5º y 6º de la arquivolta interior y las 8º y 9º de la central, en ambos casos, comenzando a contar desde la derecha del espectador. Va a quedar una entrada un poco larga, pero visualmente, las cuatro dovelas están juntas y, a pesar de las diferencias, parecen querer transmitir un mensaje unitario. Así que, ¡gracias por dedicarnos un poco más de tiempo de lo habitual en la lectura!

Bien y malLa composición es similar en las cuatro. Inicialmente pensé que era la misma, grupos de tres figuras en cada dovela, pero mirando mejor, me di cuenta de que las de la arquivolta interior parecen tener cuatro figuras y no tres.

Empezamos por la ARQUIVOLTA CENTRAL. La que aporta el mensaje más claro (que creemos extrapolable al resto de las piezas como conjunto) es la 8º:

InfluenciadoEn el centro, un hombre que sujeta un objeto con las manos ¿un instrumento musical? ¿una tabla?. A su derecha se distingue claramente un ángel, que intenta llamar su atención tomándole del codo. A su izquierda, una figura que le susurra al oído (la cabeza está muy deteriorada, por lo que no podemos saber si era humana o animal).

A pesar de no poder captar alguno de los matices, parece claro que la figura central se encuentra entre dos fuerzas contrapuestas, el bien y el mal. La representación de una figura (hombre, animal, ser celestial, demonio…) susurrando al oído nunca es trivial, la comunicación dicta una conducta.

Hay varias representaciones similares donde es Herodes el que está flanqueado por un ángel y un demonio, ambos intentando influenciar en sus decisiones. Igual no has visto esas representaciones, pero ¡seguro recuerdas algo similar de algún dibujo animado!

Bien y malLa figura central de la 9º parece una mujer, girada hacia el ángel de su izquierda. La mano izquierda sobre la cadera, el brazo derecho doblado, con una bola en la mano. Aunque el ángel no le susurra al oído, el gesto de la mano en la espalda, atrayéndola hacia él, es muy expresivo. Además, la bola puede tener distintos significados en el arte medieval, en función de su contexto, y uno de ellos es la representación del bien opuesto al mal. Ojalá supiera qué lleva el hombre al que la mujer casi le da la espalda, estoy segura de que nos ayudaría a entender aún mejor el mensaje.

Respecto a la composición de las dos piezas de la ARQUIVOLTA INTERIOR, encontramos cuatro figuras, relacionadas por parejas, cada una como si fuera un espejo contrario de la otra. Animal/persona, “figura”/animal.

Bien malLa persona de la 6º dovela es un hombre, la saya le llega hasta las rodillas y lleva una daga con funda al cinto. La persona de la 5º, por el tipo de vestimenta, yo diría que es una mujer. Ambas personas tienen una postura un tanto curiosa, evidentemente realizada a propósito. François Garnier tiene una brillante obra (Le langage de l’imagen du moyen âge) donde interpreta los gestos y posturas de las figuras del arte medieval, y tras analizar cientos de obras llega a una serie de conclusiones fracamente interesantes. Como en otras ocasiones, esta vez hemos acudido a él.

Ese tipo de posición corporal, con las piernas dobladas y el brazo (o brazos) alzados, se relaciona facilmente con orantes, en especial si el cuerpo está representado en ¾ y la cabeza girada hacia arriba (en nuestro caso, nos quedamos sin poder confirmar el giro de la cabeza). La postura de las piernas denota humildad y adoración, la de los brazos, ruego y ofrenda. Si bien nuestras figuras no son orantes, el lenguaje corportal nos indica que no se encuentran ante meros animales, sino que estos son la representación de algo superior.

En cuanto al animal hacia el que se gira cada persona, son símbolos contrarios, así como lo es la actitud hacia ellos. En la 6º vemos una preciosa águila, que en este caso creemos representaría a Cristo (para otras lecturas simbólicas de este y los demás animales de la portada, zoológico en piedra)

Parece que el hombre le está acariciando la cabeza o el mentón. De ser así, es un gesto afectuoso, utilizado en representaciones de amor romántico, maternal, fraternal…

Bien y malEn la 5º encontramos un detallado macho cabrío, símbolo del diablo. La ¿mujer? ¡le está tirando de las barbas! uno de los mayores insultos de la Edad Media, y un gran gesto de agresividad en la mayoría de las ocasiones en las que se representa. No es infrecuente la imagen de dos hombres tirándose mutuamente de las barbas (o uno a otro), y se entiende que son ancianos que luchan de esa manera al no poder batirse en armas. Sin embargo, no he encontrado una imagen similar a la que tenemos en la portada románica de Sos del Rey Católico (como siempre, si conoces alguna, será un placer que nos lo cuentes en los comentarios).

Bien malEl animal que se encuentra en la parte superior de ambas dovelas es algún tipo de mamífero, difícil poder concretar más.

Hay que fijarse bien, pero entre la persona y ese mamífero, hay “algo” en ambos casos. En la 6º, lo que podría ser un animal, en vertical, boca abajo (la cabeza a los pies de la persona y el mamífero exterior). En la 5º se ve más claro, ¡una personas desnuda cabeza abajo! Los brazos caídos y la cabeza están entre los pies de las figuras que le enmarcan. Las piernas salen de la boca del mamífero. Parece que o lo está empezando a tragar o está terminando de vomitarlo. Tiene un aire a las almas de los condenados devoradas en el infierno.

No llego a tener del todo claro si el mensaje específico de estas dos dovelas es «si haces esto te pasa esto en la otra vida,  o no hagas esto que te pasará esto, pero sea como sea, la idea general que transmite de impulso «hacia el bien», sería la misma. Ojalá se conservaran las cabezas de las personas para intentar afinar del todo con su expresión.

CONCLUSIÓN

Por la colocación de las piezas parece que las cuatro presentan el mismo mensaje: el ser humano rodeado e intentado ser influenciado por fuerzas del bien y del mal, con un apunte a las consecuencias de dejarse llevar por la maldad. Sabemos que la vida no es tan sencilla, pero ya hemos hablado otras veces de la proliferación en el arte medieval de la dicotomía bien/mal.

Cada una de las dovelas es una delicia en sí misma, en detalle y composición. Pero además, en esta ocasión, me parece especialmente interesante el que el mensaje intente reforzarse con representaciones distintas, colocándo las cuatro de manera que se entiendan como conjunto.