Portada de San Esteban en 3D (Sos del Rey Católico)

Si me conoces o nos sigues en el blog o redes sociales, ya sabes que descubrí hace poco la creación de modelos 3D a partir de fotografías, y que me estoy volcando en aprender y mejorar. La herramienta me parece fabulosa para difundir el patrimonio, para darlo a conocer, e incluso en el proceso de investigación. Como es un camino por el que quiero seguir, he decidido empezar a organizar un poco los trabajos antes de que el número aumente y me abrume.

Aquí tienes una imagen interactiva de la portada de la iglesia de San Esteban de Sos del Rey Católico. Notarás que algunas de las figuras románicas no están con un tono suavizado… al hacer clic en ellas se abrirá una ventana con su modelo en 3D (publicado en Sketchfab).

¡Esta entrada se irá actualizando conforme consiga realizar los modelos fotogramétricos de más figuras!

Monje o rey

La estatua columna situada en el exterior de la zona derecha de la portada románica de la iglesia de San Esteban (Sos del Rey Católico), tradicionalmente se ha identificado como el monje Pelayo, quien descubrió la sepultura del Apóstol Santiago, esencialmente por la inscripción de su pecho: PELAYO

Pero hace poco encontré una teoría que lo identificaba como el Rey Pelayo, primer monarca del reino de Asturias. Poner en duda cuestiones “sabidas” es lo que hace avanzar el conocimiento, así que he decidido dedicar un poco de tiempo a valorar esta teoría, sin aceptarla o desecharla a priori.

A favor de identificarlo como rey:

Ubicación: las estatuas columna de la zona de la izquierda representan tres personajes religiosos (San Vicente o San Lorenzo, obispo y San Juan Evangelista), y a la derecha, Pelayo comparte el espacio con el Rey David y la Reina Estefanía. El que a un lado las estatuas columna representen el poder espiritual y al otro el poder terrenal iría muy acorde con otros “diálogos” detectados en la portada medieval.

Cuchillo: la figura lleva al cinto un puñal o cuchillo, algo en principio “poco monjil” (el detalle del cordel o cinturón es una delicia, por cierto)

A favor de identificarlo como monje:

Postura: tanto el Rey David de la estatua columna como el situado entre las estatuas columnas de la izquierda (lo presentamos aquí) tienen las piernas cruzadas, gesto que a partir de la segunda mitad del siglo XII es un gesto cada vez más frecuente en figuras de personajes de autoridad (los estudios de François Garnier son una joya para poder detectar estos detalles)

-Tocado: tanto el rey David como la reina Estefanía presentan el arranque de lo que sería una corona real (aunque tal ves no fueran de estilo radiante, con punta, sino más bien con forma de cinta). Pelayo conserva su cabeza intacta (casi inaudito en la portada), así que no hay dudas de que no lleva ningún tipo de tocado.

La barbita y media melena lo distingue de algunos personajes religiosos de las estatuas columnas de la izquierda, pero hay que recordar que el monje Pelayo era un ermitaño que vivía en el bosque Libredón. Además, si vives en un bosque, tener un cuchillo o puñal me parece algo bastante necesario.

Ropajes: hay muchas cosas que me fascinan de la portada, por ejemplo, los detalles de la vestimenta del rey David y la reina Estefanía. Esos intrincados grabados que muestran la elegancia y calidad de los ropajes (¡ojalá saber cómo eran cuando la portada estaba policromada!). Sin embargo, la saya del monje Pelayo es lisa, muy básica.

En definitiva, ¿monje o rey? Yo sigo apostando por identificarlo como el Monje Pelayo, pero ha sido estupendo analizar la posibilidad de que fuera el rey astur.

Otra forma de mirar

Necesito aprender. Cuando el tiempo y la energía me lo permiten, buscando información por mi cuenta, apuntándome a cursos online, o a veces afrontando proyectos que me suponen un reto… el caso es que mi cabeza necesita aprender.
Esta temporada estoy haciendo un curso maravilloso en la UNED sobre herramientas para la difusión del patrimonio, y estoy aprendiendo cosas que no pensaba y que están generando fuegos artificiales en mis neuronas. Aunque pensaba esperar un tiempo para pulir y mejorar mi capacidad antes de compartiros nada, he decidido hacer pública la práctica de uno de los temas.
Como sabéis, he invertido mucho tiempo en mirar la portada románica de la iglesia de San Esteban de Sos del Rey Católico, y a raíz de lo que he ido publicando (en este blog, y en el libro del bestiario) hay quien me ha comunicado que el afrontar las imágenes de una en una facilita mucho el poderlas apreciar y comprender. Así que he decidido intentar algo diferente, ofreceros una nueva manera de mirar, utilizando la técnica de la fotogrametría.

Estimados lectores, os presento la estatua columna del Rey David en 3D:

Detalles en los que fijarnos:
Lo primero, en la postura de las piernas, cruzadas. A partir de mediados del siglo XII este gesto se utilizará cada vez más frecuentemente para denotar que es una figura de autoridad (terrenal o espiritual). Para lograr que no quede forzado, ya que al ser una estatua columna, representar al rey sentado quedaría raro, se soluciona representándolo semi sentado/apoyado en un pequeño trono.

Para reforzar lo regio del personaje, llevaría una corona que está tan deteriorada que es difícil imaginarla, y lo suntuoso del ropaje se remarca con la decoración grabada de rosetas de 8 pétalos, que se van ajustando a la tela simulada de una manera maravillosa. Resultaría tentador ver en ese 8 una referencia a las ocho mujeres conocidas del rey David o al salmo número 8, cuando posiblemente el motivo elegido obedece a las necesidades de ajustarlo al ropaje.

El Rey David es una figura muy frecuente en el románico, representado de diferentes maneras, siendo habitual el plasmarlo como músico, en referencia a su papel como músico en su juventud y como compositor de varios de los salmos (himnos y oraciones cantadas). El instrumento que toca en la portada de Sos del Rey Católico es la fídula, donde hay dos grabados: “REX DAVIT” y la palabra “aleluya” en hebrero (es decir, Alabad a Yahweh). De esta última yo supe por el blog de Manuel Valle, pero rastreando un poco creo que el descubridor (antes se creía que lo que ponía en hebreo era también “rey David”) es un usuario con el nombre de Eadan en el foro de círculo románico en octubre del 2012.

Ojalá tener tiempo, capacidad y un andamio para poder afrontar así toda la portada, pero no lo veo posible. También asumo que posiblemente al tiempo, una vez mejore mi habilidad con estos nuevos programas, rehaga la figura que aquí os presento, porque la herramienta me ha parecido una maravilla.

Bestiario interactivo

 

El objetivo del libro Bestiario románico en la portada de la iglesia de San Esteban (Sos del Rey Católico) fue localizar, identificar, e interpretar el sentido simbólico de los animales reales y fantásticos detectados a lo largo de años de estudio en la portada de la iglesia de Sos.

La edición en papel realizada en mayo del 2021 cuenta con fotografías realizadas antes de la restauración de la portada, y aunque la edición digital (noviembre del 2023) sustituye esas imágenes por las efectuadas tras la restauración, quería facilitar a los compradores de la versión en papel el acceso a las figuras ya restauradas. Por ello, he creado la imagen interactiva de este post, donde están localizados e identificados los animales que pueblan la portada de la iglesia de San Esteban.

Se incluyen el león en la escena de la elevatio animae incorporado en la edición digital (I13), y un pez (J3) no recogido en ninguna de las versiones del libro, ya que la primera identificación de la pieza fue errónea, identificándolo como un garrote, siendo tras la restauración cuando el detalle de la cola deja claro que se trata de un pez.

Prudentes y necias

Para comprender el arte románico es necesario conocer la Biblia, y para entender el Nuevo Testamento suele ser necesario saber más sobre cómo era la vida en Oriente Próximo en el siglo I. Así que… ¡toca aprender sobre bodas!

Aunque los datos parecen ser escasos y habría distintas variantes, había tres fases principales: procesión, consumación y celebración. La novia llegaba a casa del padre del novio transportada en una litera, con una alegre comitiva. Allí esperaba durante horas la llegada del novio, que era en torno a la media noche. Aunque lo que he leído cambia de una fuente a otra, parece que acudiría acompañado de sus amigos, y el resto de los invitados, incluidas las amigas de la novia, saldrían a recibirle, llevando éstas unas lámparas que iluminarían el camino hacia la novia. Tras un acto ritual, los novios se retirarían para la consumación, y los festejos de la boda seguiría aún siete días. ¡7 días! ¿quién querría perderse una celebración así!

¿Y por qué resulta importante conocer esa costumbre? Para poder entender mejor la parábola conocida como de las diez vírgenes, las diez muchachas, o las vírgenes prudentes y necias.

El reino de los cielos será entonces como diez jóvenes solteras que tomaron sus lámparas y salieron a recibir al novio. Cinco de ellas eran insensatas y cinco, prudentes. Las insensatas llevaron sus lámparas, pero no se abastecieron de aceite. En cambio, las prudentes llevaron vasijas de aceite junto con sus lámparas. Y como el novio tardaba en llegar, a todas les dio sueño y se durmieron.
A medianoche se oyó un grito: “¡Ahí viene el novio! ¡Salgan a recibirlo!”. Entonces todas las jóvenes se despertaron y se pusieron a preparar sus lámparas. Las insensatas dijeron a las prudentes: “Dennos un poco de su aceite porque nuestras lámparas se están apagando”. “No —respondieron estas—, porque así no va a alcanzar ni para nosotras ni para ustedes. Es mejor que vayan a los que venden aceite y compren para ustedes mismas”.  Mientras iban a comprar el aceite, llegó el novio. Las jóvenes que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas. Y se cerró la puerta. Después llegaron también las otras. “¡Señor, Señor —decían—, ábrenos!”. “¡Les aseguro que no las conozco!”, respondió él.

Por tanto —agregó Jesús—, manténganse despiertos porque no saben ni el día ni la hora.

Aunque sólo se recoge en el Evangelio de Mateo (25, 1-13), fue muy popular su representación plástica en la Edad Media. Es una metáfora de la segunda llegada de Cristo, el día del Juicio Final, momento que se desconoce pero para el que se ha de estar preparado. Reconozco que la parábola no me gusta demasiado, eso de no compartir, u ofrecer portar cada lámpara entre dos, no sé… En fin, vamos al tema.

Lo habitual es encontrar representados dos grupos de 5 mujeres cada uno, a un lado las prudentes (las que llevaron aceite extra) y al otro las necias, que se suelen representar con las lámparas boca abajo, con gestos de dolor, sorpresa… En la cripta de Santa María del Perdón están todas representadas en el intradós del arco del ábside central ¿Puede ser que también las encontremos en la portada?

En la dovela I1 encontramos 3 figuras. La de la izquierda tiene un aire como de pesar y  llevaba algo en su mano (parecen restos de lugares de anclajes las marcas de su mano y otra inferior), la central de ha perdido su parte superior, la mujer de la izquierda se lleva las manos a la cabeza en un expresivo gesto. Ya tenemos 3 mujeres que tienen toda la pinta de ser muchachas necias (bueno, 2,5).

En los intercolumnarios (espacios entre las estatuas columnas) de la zona izquierda, encontramos otras 3 mujeres. La expresión y gesto con el que coge lo que lleva en la mano nos anima a identificar la de la J5 como otra de las vírgenes necias, siento notorio el contraste con las mujeres de las J4 y J1 (aunque esta última… que rabia el poco esmero del XVI al construir el atrio).

Acabo de decir que tendríamos que encontrar a 10 mujeres en total, pero puede ser que el programa iconográfico no se completara (como parece que ocurrió en Santa María la Real de Sangüesa), o se haya perdido parte del conjunto. De ser correcta nuestra interpretación, tendríamos localizadas 2 prudentes (vale, 1,5) y 4 necias (bueno, 3,5). ¿Jugamos a buscar las que faltan? Tendrían que ser mujeres con el mismo atuendo, en el que destaca la toca tipo almízar, que les cubre cuello y cabeza, ocultando tanto el pelo como las orejas.

El primer paso lógico sería mirar la I2, donde también se perciben 3 figuras. La pega es que la de la izquierda parece más pequeña (¿niña? ¿habría un angelico arriba?), lo que lleva se asemeja a una palma, y ninguna de las dos cabezas conservadas lleva el mismo tipo de tocado que las otras figuras. ¿Y los intercolumarios de la derecha? De estar ahí, apostaría por las J12 o la J15, las más desgastadas, ya que en las demás se ve lo suficiente (a veces una oreja o un trocito de pelo) para descartarlas. De ser ambas, tendríamos 8 mujeres, y aún nos faltarían otras dos.

¿Dónde seguimos buscando? Al otro lado de la arquivolta interior. La I11 y la I12 están demasiado desgastadas, a pesar de ello, por el mínimo relieve que se conserva, la I11 se asemeja más a las parejas de animales que encontramos sobre todo en la arquivolta exterior. De la I13 hablamos hace poco, explicando la escena de la derecha, el ángel elevando el alma de la mujer, ¿abrazada por un león? Pero en la dovela había dos figuras más. La central ha desaparecido, pero la de la izquierda, ¿podría llevar en la mano lo mismo que las mujeres de las J1 y J4? ¿Podríamos haber tenido allí otras dos jóvenes prudentes? Me choca que compartieran dovela con la elevatio animae aunque la parábola haga referencia a la muerte y a la vida postrera, aunque la ubicación -en el arranque de la arquivolta a la derecha- sería la perfecta.

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Pocas certezas puedo presentaros hablando de la portada de San Esteban, con que mis hipótesis (que intento fundamentar lo más rigurosamente posible) sirvan para avanzar, ¡me doy por satisfecha!

¡Ha nacido!

Esa noche había unos pastores en los campos cercanos, que estaban cuidando sus rebaños de ovejas. De repente, apareció entre ellos un ángel del Señor, y el resplandor de la gloria del Señor los rodeó. Los pastores estaban aterrados, pero el ángel los tranquilizó. «No tengan miedo —dijo—. Les traigo buenas noticias que darán gran alegría a toda la gente. ¡El Salvador —sí, el Mesías, el Señor— ha nacido hoy en Belén, la ciudad de David!. Capítulo 2 del Evangelio de Lucas (8-11), Nueva traducción viviente de la Biblia.

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, en el arte románico se plasman el ciclo de la vida de Jesús y los Santos, como ejemplos a seguir. No sin razón, se suele decir que claustros o portadas de iglesias medievales que “Biblias en piedra”.

De la portada románica de San Esteban de Sos del Rey Católico os hemos hablado ya de la Anunciación, la huida a Egipto y de la adoración de los Reyes Magos, ¡hoy os presentamos lo que parece ser el anuncio a los pastores!

En la dovela C7 vemos tres figuras: a la izquierda un ángel, en el centro una persona haciendo el gesto de genuflexión (es decir, bajando una rodilla al suelo) que porta un bastón o cayado, y a la derecha una oveja.

Dudaba de que esta escena reflejara ese momento del Nuevo Testamento. Aunque tanto el ángel como la oveja son figuras que siempre he visto muy claras, parecía que la vestimenta de la persona era de mujer, y el gesto del ángel, como instándole a incorporarse, se me hacía raro. El gesto me sigue resultando peculiar, pero tras la restauración se percibe mucho mejor el atuendo de la persona central.

Si la interpretación más plausible de la escena de esa dovela es que sea una representación del anuncio a los pastores, ¿podría continuar el mismo mensaje en una pieza cercana de la dovela interior?

En la dovela I4 vemos dos personas y un animal. En el libro sobre el Bestiario Románico esta imagen la describo de manera algo diferente, y es que tras la restauración podemos apreciar mejor la escena. Las dos personas están muy desgastadas, pero parecen interactuar entre ellas. La de la izquierda parece posar su brazo izquierdo en la cintura y ¿llevar un bastón en el brazo izquierdo extendido? (¿o es parte de la acanaladura?). La figura central (desgastada y cómo no, descabezada como tantas otras de la portada) está girada hacia ella, parece que apoyándole el brazo derecho en el hombro.

El animal está un tanto desproporcionado, estirado hacia el eje de la arquivolta (como la “superoveja”, casi tan grande como el ángel), y a pesar del tamaño, por el tratamiento del cuerpo que se percibe tras la restauración, me animo a identificarlo como un perro.

En otros casos he percibido un diálogo entre distintas imágenes de la portada (buena y mala madre, pareja de híbridos y humanos). No sé si realmente existió al plantear el programa iconográfico de la portada de San Esteban una relación premeditada entre las dos dovelas que aquí presento, de no ser así, sería una grandísima casualidad la ubicación de ambas.

Y con el anuncio del nacimiento de Jesús a los pastores, ¡os deseo una feliz navidad!

Que no pare la música

¡Seguimos desentrañando la portada de la iglesia de San Esteban de Sos del Rey Católico!

Hace un tiempo os hablé de los músicos de la dovela C8. Remirando la portada tras la restauración, ¡menuda sorpresa! ¡más músicos en la pieza situada junto a ella!

La escena muestra tres figuras. La de la izquierda está tocando una flauta, dulzaina o similar; la central ha perdido tanto que me resulta imposible identificar nada; y la de la izquierda, lo que diría que puede ser… ¡una zanfoña!

Sí, te has fijado bien, no es la única zanfoña representada en la iglesia de San Esteban. Uno de los ángeles que celebra la coronación de la virgen representada en las pinturas de la cripta, también toca ese instrumento.

Voy a intentar explicaros cómo es. Es un instrumento cordófono (es decir, de cuerda). El sonido en este tipo de instrumentos puede producirse al percutir las cuerdas (con pequeños macillos, como ocurre en el piano), al pulsarlas (por ejemplo, en la guitarra), o al frotarlas. Al pensar en los instrumentos de cuerdas frotadas yo visualizaba el violín, violonchelo o similar, donde se frotan las cuerdas desde arriba con una arco.

¡La zanfoña me resulta sorprendente! Las cuerdas son frotadas por una rueda, a la que se da vueltas con una manivela, y para especificar las notas cuenta con un pequeño teclado. ¿Y como suena?

¿No os parece una maravilla? ¿No sería estupendo contratar a Andrey Vinogradov y que diera un concierto en el pórtico de la iglesia de la San Esteban?

¡Ven a mis brazos!

Últimamente he andado en la portada de San Esteban mirando las figuras de los intercolumnarios (las que están entre las estatuas columnas), y -aunque no era lo que buscaba- me he quedado dándole vueltas a la J9.

Qué raro, qué cabeza más grande… y mirándola desde distintos ángulos, ¿no parecen dos personas abrazadas? El abrazo más famoso del románico es que la virgen María da a su prima Isabel cuando va a visitarla, estando ella embarazada de Jesús e Isabel de Juan Bautista.

Sin embargo, lo poco que se conserva en condiciones de la figura que está al frente, que parece apoyar su cabeza en la trasera, nos hace ver que es un hombre. Lleva un bonete del que sobresale parte de la media melena, y pudiera haber tenido barba.

¿Sería la otra figura otro hombre, una mujer? ¿la sensación de dos figuras en abrazo es una ilusión? Poco más puedo decir al no verse mejor la pieza, ¡pero es mucho más de lo que se podía decir antes de la restauración!

 

León en “elevatio animae”

Para presentaros la nueva escena localizada en la portada de San Esteban, transcribo el capítulo que le dedicamos en la edición digital del libro “bestiario románico en la portada de San Esteban (Sos del Rey Católico)”.

La primera dovela a la izquierda de la arquivolta interior presenta tres secciones. La figura central ha desaparecido (diría que por la mano del hombre, se perciben los lugares donde la escultura estaba unida a la dovela), a la izquierda hay una figura muy desgastada, y a la derecha se conserva la escena que nos ocupa. Esta imagen no se encontraba en el libro original editado en el 2021, ya que pude detectarla al subir ese mismo año al andamio que se colocó para realizar el estudio previo de cara a la restauración de la portada (de ese momento es la imagen de detalle que presenta este apartado, ya que no fue posible subir al andamio tras la restauración y ni utilizando escalera se logra repetir ese ángulo).

Elevatio animae

La escena es una representación de lo que se denomina elevatio animae, el momento del tránsito del alma tras la muerte70. Se plasma de manera literal lo recogido en las oraciones realizadas en los oficios de difuntos, donde, hablando del alma del finado, y dirigiéndose a Dios, se ruega ordenes sea tomada por tus Santos Ángeles, y guiada hasta la patria del Paraíso71. Sobre la idea de los ángeles llevando el alma del difunto se incide posteriormente en varias ocasiones, para que la guíen al Seno de Abrahan72, hasta la patria del paraíso; para que así, porque esperó y creyó, no padezca las penas del infierno sino posea los eternos gozos73.
El tema de la elevatio animae, la representación del alma siendo elevada por uno o más ángeles, aparece de manera simultánea en Bizancio y Occidente en el siglo XI74. A partir del siglo XII, sobre todo en contextos funerarios, el alma puede estar inscrita en una mandorla, y posteriormente es frecuente encontrarla en un paño que es elevado por los ángeles.

El caso de Sos difiere de otras imágenes encontradas. La mujer que ha muerto se encuentra casi sentada, apoyada en la figura que falta, la policromía que se conserva da a sus rasgos una belleza y serenidad maravillosa. De su cabeza sale su alma, simbolizada -como es habitual- por una representación más pequeña del su cuerpo, desnuda. El alma está siendo elevada por un ángel, que con delicadeza la coge de la cintura. Al ángel le fata la cabeza y su ala ha sido arrancada, pero no cabe duda de que es un ángel (además de estar elevado, va descalzo).

León

Incorporamos esta escena al bestiario, ya que encontramos un animal abrazado a la mujer. A pesar de que el desgaste de la pieza nos impide ver el tratamiento de la melena, me decanto por identificarlo como un león (por el morro de felino, el ojo perfilado de la misma manera que el león de la C20, y la simbología asociada al animal).
En representaciones de la elevatio animae, encontramos un león en la escena de la muerte del avaro Epulón en un capitel de la iglesia de San Julián y Santa Basilia de Rebodello de la Torre (Burgos)75. En ese caso, el alma del difunto sale por la boca, y es apresada por un león que sujeta la cadena que atrapa del cuello del alma, mientras un demonio la agarra del brazo.
Hablamos al tratar la dovela C20 de cómo el león podría tener un sentido positivo o negativo, y cómo podía ser una representación del propio Cristo. Este animal se vincula además en el románico con la idea de resurrección, a raíz de una peculiaridad que le atribuyen los bestiarios: la leona trae al mundo a su cachorro muerto; y cuando lo tiene, llega el león, que tantas vueltas da en torno suyo, rugiendo, que al tercer día el cachorro resucita76. Y es que, la escalada del cielo no se puede hacer sin transición77.
En el siguiente apartado veremos un posible león arrastrando un alma al infierno, y leones aparecen también en numerosas mochetas, arrastrando y alumbrando almas, leones puestos por Dios en las fronteras de sus dominios, acogen y preparan para pasar a los hombres que entran en el paraíso de las iglesias78.
Sin embargo, en la escena que nos ocupa no nos encontramos con un león andrófago, ni en actitud violenta como en el caso del avaro Epulón. A pesar de ello, con ese apacaible abrazo protector, nos decantamos por relacionarlo con el tránsito de la muerte, tu entrar y tu salir en este mundo, desde que tienes vida hasta estar muerto, el Señor le defienda ahora, siempre79.

Notas:
70Al no presentar animales se escapan del marco de este estudio, pero indicar que parece haber otras dos dovelas relacionadas con la elevatio animae en la portada de San Esteban: la I3 presenta tres ángeles que portan sendos niños, y en la I6 se ven dos ángeles sosteniendo a una figura desmadejada.
71Arroyal 1787:15
72Arroyal 1787:83
73Arroyal 1787:85-86
74Chapeaurouge, recogido por Le Pogam 2007:8, 3.
75http://www.arquivoltas.com/15-Burgos/02-RebolledoT2.htm
76Philippe de Thaün, recogido en Malaxecheverría 1986:28
77Champeaux 1984:336
78Champeaux 1984:336
79Salmo CXX, Arroyal 1787:6

Sorpresa tras la restauración

Como ya sabéis, en este 2023 se ha restaurado de la portada románica de la Iglesia de San Esteban de Sos del Rey Católico. Lo más importante es que los trabajos aseguran el futuro de la obra de arte, consolidándola y eliminando los problemas de humedad, pero la limpieza nos permite descubrir nuevos detalles en dovelas a las que llevo años dándoles vueltas.

Hoy, os presento la escena de la pieza C17.

Algún autor apuntó que podría ser la matanza de los inocentes, pero por muchas vueltas, giros y fotos que le hice, no me convencía esa lectura. Se veían claras dos figuras sosteniendo un bebé y dos ángeles completando y equilibrando la escena (sólo se conserva uno, pero intuyo que habría otro arriba). El hombre que sujeta al bebé de los pies no parece un soldado, y tras la restauración se ve de maravilla la saya con el cuello abierto en lo que se denomina “amigaut”.

¿Qué otra escena podía ser? Un bebe sujetado por dos personas… Busqué multitud de imágenes románicas de la presentación de Jesús en el templo, pero tampoco parecía ajustarse a lo representado en Sos.

Y entonces, tras la restauración… ¡otra mujer amamantando!

La anatomía de las mujeres románicas amamantando es un tanto peculiar. El pecho puede salirles de lugares curiosos como la axila (es el caso de la mujer de la C20) o del cuello, como aquí. Me encanta como el ángel gira la cara hacia el otro lado y señala, no sé si por pudor para no ver el pecho de la mujer (aunque esta le da la espalda), o con otra intención que se me escapa.

Si al hablar de las imágenes de las dovelas C1 y C20 veía clara la lectura de buena y mala madre*, aquí no soy capaz de interpretar el sentido alegórico o identificar si hace referencia a un momento concreto del Nuevo o Viejo Testamento. Si alguien conoce una escena similar que pueda ayudar a interpretarla, ¡será un placer leer los comentarios!

¿Podría ser realmente un soldado arrancando al bebé de brazos de su madre? Si conserváramos en la portada otras escenas donde se viera reflejada la matanza de los santos inocentes sería de gran ayuda 🙁

*En ambas escenas hay animales, por lo que se tratan en el libro Bestiario románico en la portada de San Esteban: Edición en papel, 2021, Edición digital, noviembre del 2023, con imágenes actualizadas tras la restauración de la portada: en Amazon (azw) y Google libros (pdf).